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Boris Johnson dio por iniciada la "desescalada" del coronavirus en medio del caos y la confusión. El Reino Unido no es solo el país con más muertes en Europa, con 31.855 fallecidos, sino también el que más tarde inicia a trompicones la "operación salida" entre crecientes críticas internas. Johnson advirtió que no puede levantar el confinamiento "demasiado rápido", pero al mismo tiempo sembró el desconcierto entre los británicos al cambiar el lema de "Quédese en casa" ("Stay at home") por el de "Esté en Alerta" ("Stay Alert"), informó el portal elmundo.es.

La ministra principal Nicola Sturgeon se rebeló de entrada, dijo que ella no sabe lo que significa "estar en alerta" y aseguró que en Escocia seguirá en vigor el "Stay at home". "No es el momento de cambiar el mensaje original", advirtió por su parte la ministra principal de Irlanda del Norte Arlene Foster. El secretario de Sanidad de Gales, Vaughan Gething, reiteró también que no habrá cambios en su territorio.

Las medidas fueron recibidas con una mezcla de escepticismo y preocupación por los británicos. El 80% de la población considera que el confinamiento debe mantenerse tal cual al menos durante dos semanas más, según un sondeo de Deltapoll para The Sun on Sunday. A pesar del apoyo popular a la cuarentena, decenas de miles de británicos salieron en masa los parques el sábado, el día más caluroso del año.

El propio Boris Johnson fue sorprendido mientras paseaba por St. James Park, cerca de Downing Street, con un vaso de café en la mano. La presencia en la calle del "premier" añadió aún más confusión sobre el significado real de la "desescalada".

"Hemos pasado el pico, pero tendremos que trabajar incluso más duro para dar todos los pasos adecuados en el descenso", advirtió Johnson. "Los montañeros siempre dicen que la bajada es lo más peligroso, que ahí es donde puedes cometer del error de excesiva confianza y cometer errores. No puedes bajar demasiado rápido porque puedes perder el control y tropezar".

Antes incluso del discurso de Johnson a la nación en la tarde del domingo, y a la vista de la confusión creada por el nuevo lema, un portavoz de Downing Street se vio obligado a especificar qué significa exactamente "Stay Alert": quedarse en casa lo máximo posible, trabajar desde casa si se puede, limitar el contacto con otra gente, mantener la distancia social y lavarse frecuentemente las manos.

Para mayor complicación, Johnson introdujo un sistema de alerta en cinco números y cinco colores que entrará solo en vigor en Inglaterra. El nivel máximo, rojo, equivale al "virus propagándose con una rapidez peligrosa". Según Johnson, la situación actual equivale al cuarto nivel o naranja: virus no contenido.

Mientras el país permanezca en esta fase, advirtió, el confinamiento se mantendrá con ligeras variaciones como las anticipadas para esta semana. El miércoles abrirán al público los viveros y tiendas de jardinería, para satisfacer la pasión practicada por 23 de millones de británicos (el auténtico deporte nacional). Ese mismo día abrirán las bibliotecas públicas, pero ahí acaba provisionalmente la desescala. Los británicos tendrán también permiso para hacer ejercicio por tiempo ilimitado (y no una sola vez al día como hasta ahora).

Para consumar un "levantamiento parcial del confinamiento", el país tiene que entrar en el tercer nivel, de color ámbar: virus contenido. Y para permitir la reapertura de las tiendas, los cafés y los restaurantes hay que ir aún más allá: cuarto nivel o amarillo (virus en descenso). El propio Gobierno advierte que el primer nivel o verde, con la celebración de eventos deportivos y la relativa vuelta a normalidad, solo será posible cuando esté disponible una vacuna.

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