Escucha esta nota aquí

El vicepresidente de Brasil, Hamilton Mourao, concluye este viernes un viaje por la Amazonia junto a embajadores de ocho países, en un intento por mejorar la imagen del gobierno ante las críticas internacionales por la deforestación en el mayor bosque tropical del mundo.

Iniciado el miércoles, el viaje se centró en el norte del estado Amazonas (con la mayor proporción de selva brasileña) y en instalaciones militares y policiales para vigilar la Amazonia, lo que provocó las críticas de ONG como Greenpeace por excluir del recorrido el sur de esta región, más afectada por la deforestación y los incendios.

"Sabíamos que era imposible abarcar toda la realidad de la región en tres días, pero intentamos mostrar la complejidad de los desafíos de la Amazonia y las principales acciones del gobierno para proteger, preservar y desarrollar la región", justificó el jueves en Twitter el vicepresidente, que preside el Consejo Nacional de la Amazonía Legal.

La visita busca que los diplomáticos vean "con sus propios ojos" y "saquen sus conclusiones sobre lo que ocurre en la Amazonia", para "mostrar que el gobierno de (Jair) Bolsonaro no tiene nada que esconder", había dicho el miércoles.

Expertos y ONG ambientalistas aseguran que el gobierno de Bolsonaro ha debilitado los organismos de control ambiental y que su discurso a favor de actividades extractivas en áreas protegidas promueve la deforestación y los incendios forestales.

Al viaje acudieron los embajadores de Alemania, Canadá, Colombia, España, Perú, Suecia, Sudáfrica y de la Unión Europea, así como encargados de negocios de Reino Unido, Francia y Portugal.

"Es una pena que el viaje no incluya visitas a las áreas más afectadas por la degradación ambiental", lamentó la víspera del viaje Liz Davidson, encargada de negocios de Reino Unido y embajadora interina.

La delegación, que incluyó a los ministros de Medio Ambiente, Ricardo Salles, y de Agricultura, Tereza Cristina, también recorrió un centro de rescate de animales salvajes y la Secretaría de Salud Indígena.

La ONG Greenpeace Brasil acusó al gobierno de querer mostrar la "Amazonia de los sueños" y por ello propuso a los diplomáticos realizar la "'Ruta de la verdad', que incluye las más conocidas fronteras de deforestación en el bioma", como en los estados Pará y Amazonas.

El viaje se realizó luego de que ocho países europeos expresaran a Mourao, en una carta pública en septiembre, su preocupación por el aumento de la deforestación en la Amazonia en los últimos años, advirtiendo que podría afectar las actividades de empresas e inversores europeos en el país.

Más de 7.890 km2 fueron deforestados en la Amazonia brasileña entre enero y octubre, una cifra alarmante a pesar de ser casi un 7% menor que la registrada en el mismo periodo de 2019, según datos oficiales del Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales (INPE).