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Brasil, el segundo país del mundo más golpeado por el coronavirus, superó en las últimas horas los cuatro millones de contagios en esta pandemia que vuelve a poner a prueba en todo el mundo a gobiernos y personal sanitario.

Mientras en América Latina es difícil contener la propagación de la enfermedad, en otros países del mundo como España, Francia o Nueva Zelanda, aumentan los miedos e interrogantes ante los rebrotes.

En Brasil, el virus no deja de avanzar. El gigante sudamericano llegó el jueves a 4.041.638 contagios y 124.614 muertos desde el primer caso detectado el 26 de febrero y el primer deceso, el 16 de marzo.

Pero aunque las cifras siguen siendo muy inquietantes, se vislumbra una leve mejoría y en la última semana se registró una media de 869 muertes diarias, tras varios meses de anunciar más de mil decesos por día.

"Es el inicio de lo que esperamos sea de hecho una tendencia de mejora", dijo a la AFP el epidemiólogo de la Universidad de Brasilia Mauro Sánchez, quien advierte que se trata de una mejora "muy tímida".

Récord en Argentina 

En la vecina Argentina el virus tampoco da tregua. El jueves se registró un récord de 12.026 contagios en 24 horas, llegando a 451.185 casos en todo el país. En total, han fallecido más de 9.300 personas.

El caso de Paola De Simone, una docente de la Universidad de Administración de Empresas (UADE) que se descompuso mientras daba una clase virtual y murió poco después, causó el jueves una gran conmoción en el país.

En otros países ya castigados por largas crisis económicas, como Venezuela, la población compite a contrarreloj con una voraz hiperinflación y busca cómo sobrevivir en plena pandemia. 

Delia Hernández, de 58 años, gasta casi al instante sus ingresos como jubilada del ministerio de Educación, equivalentes a 3,2 dólares mensuales, antes de que se diluyan. "Cuando me depositan, enseguida compro cualquier tontería: un kilo de harina, una bolsita de jabón", explica a la AFP.

América Latina y el Caribe es la región más azotada por el Covid-19, con más 7,6 millones de contagios y casi 285.500 fallecidos, según un recuento de la AFP el viernes a partir de fuentes oficiales. 

En todo el mundo, el virus se ha cobrado cerca de 870.000 vidas y ha contagiado a más de 26,3 millones de personas.

Estados Unidos sigue a la cabeza en número de muertos (más de 186.000) e infecciones (6,1 millones de contagios).

Rebrotes

En otras regiones del mundo, donde la enfermedad parecía bajo control, el Covid-19 está reapareciendo y vuelve a poner en jaque a gobiernos y estructuras sanitarias.

En Nueva Zelanda, un país poco afectado por la pandemia y que era considerado como un ejemplo de gestión, se registró este viernes el primer deceso en más de tres meses. 

La víctima, de unos cincuenta años y probablemente la más joven de entre los 23 fallecidos por el virus, estaba relacionada con un foco epidémico detectado a mediados de agosto en Auckland, la ciudad más poblada del país.

Una segunda ola también se entrevé en España, uno de los países más afectados de Europa, con cerca de 29.000 fallecidos.

En el mundo al menos 7.000 trabajadores de la salud han fallecido por el Covid-19, con México como el país más golpeado (1.320 decesos), según un estudio de Amnistía Internacional. 

"El hecho de que más de 7.000 personas mueran mientras intentan salvar a otras es una crisis de envergadura considerable", dijo Steve Cockburn, director de Justicia Económica y Social de esta ONG.

En Italia, donde el virus ha provocado casi 36.000 muertes, la atención se centra en la salud del ex jefe de gobierno Silvio Berlusconi, de 83 años, hospitalizado el jueves en Milán "por precaución" tras haber dado positivo después de unas vacaciones en la isla de Cerdeña.