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En una Europa abrumada por la variante ómicron, con picos diarios de más de 200.000 casos desde Francia hasta el Reino Unido, el país que está en peor situación, sin embargo, es uno de los más pequeños y aislados, pues con 2.505 infecciones por cada 100.000 habitantes, Chipre tiene la tasa más alta de contagios per cápita del mundo, según informa la agencia de noticias ANSA.

Un récord negativo arrancado hace unos días a Dinamarca, que en la actualidad tiene 2.117, seguida en el ranking por Irlanda (1.946), Grecia (1.762) y Francia (1.680).

En la semana en la que finalizó el 2021, los nuevos positivos registrados en la República de Chipre superaron los 16 mil, con un aumento por seis entre los más jóvenes.

Y en las últimas 24 horas llegó a un nuevo récord de 5.457 casos, con 5 víctimas confirmadas. Una enormidad para un país con apenas 1.200.000 habitantes.

Números a los que hay que añadir los de la parte norte de la isla, controlada por la administración turco chipriota y que, por lo tanto, escapa a los controles de Nicosia.

La situación en la isla se precipitó en pleno apogeo de las vacaciones de fin de año, lo que llevó al presidente, Nicos Anastasiades, a imponer una serie de nuevas restricciones ante la reanudación de muchas actividades laborales y la reapertura de escuelas.

Medidas restrictivas

Un bloqueo aprobado en vísperas de la Epifanía, fiesta clave en el calendario religioso ortodoxo griego, que se traduce en la reducción de la asistencia a los lugares de culto, como a otros espacios públicos, a un máximo de 200 personas.

Incluso las reuniones en casas particulares deberán limitarse a 10 personas, frente a las 20 actuales, mientras que las pistas de baile en discotecas estarán cerradas.

Los controles reforzados acompañarán la reapertura de las escuelas a partir del lunes, con hisopados obligatorios dos veces por semana para todos los estudiantes

Frente al creciente número de contagios, las autoridades de Chipre comenzaron exigir desde este martes dos PCR con resultado negativo para el coronavirus para poder entrar al país, con una tercera prueba (de antígenos) para quienes no hayan recibido aún la dosis de refuerzo de las vacunas contra el Covid-19.

El primer test PCR debe realizarse en las 48 horas previas al viaje, mientras que el segundo tendrá lugar justo a la entrada.

La tercera prueba se efectuará 72 horas después de la llegada a Chipre, según las nuevas medidas, que entraron en vigencia a las 23 horas del martes y permanecerán en vigor, en principio, hasta el 15 de enero.

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