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Las autoridades de Ciudad de México retrasaron una semana la reapertura de actividades económicas y sociales prevista para el próximo lunes, a la espera de reducir el número de contagios y hospitalizaciones por el Covid-19.

"La ciudad permanece para la próxima semana en semáforo rojo, en transición al naranja. Las actividades que habíamos anunciado (...) no podrán abrir, vamos a esperar para seguir disminuyendo contagios", dijo la alcaldesa Claudia Sheinbaum, en conferencia de prensa.

La medida abarca mercados, restaurantes, centros comerciales, hoteles y servicios religiosos.

Mientras, las industrias automotriz, minera y de construcción, así como la producción de cerveza, con luz verde desde el pasado 1 de junio, seguirán operando.

Ciudad de México, con unos nueve millones de habitantes, toma la ocupación hospitalaria por el nuevo coronavirus como factor para determinar el nivel de alerta (rojo, naranja, amarillo y verde).

La alcaldesa informó que hasta este viernes se reportaban 4.213 personas hospitalizadas por covid-19, de las cuales cerca de 1.000 están intubadas, en tanto la capacidad hospitalaria se encuentra a un 65% de ocupación.

"Aun cuando ha seguido disminuyendo el número de personas hospitalizadas, no ha disminuido a una velocidad mayor", sostuvo.

México, con 127 millones de habitantes, registraba hasta el jueves 165.455 casos confirmados y 19.747 muertes.

El jueves fue el día con el mayor reporte de contagios, al sumar 5.662 nuevos casos en 24 horas.

Del total, Ciudad de México, la zona más afectada por la pandemia, concentra 40.021 infectados y 5.184 fallecidos. El sistema de semáforo fue adoptado como parte de lo que el gobierno federal denomina la "nueva normalidad".

Debido a la emergencia, la actividad industrial sufrió una caída histórica de 29,6% en abril en su comparativo anual, mientras el Banco de México (central) estima que el PIB se contraerá un 8,8% en 2020.