Escucha esta nota aquí

El humo blanco entre el gobierno colombiano y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (Farc) está muy cerca. Tras casi cuatro años de negociaciones, ambas partes están a un paso de firmar la paz.

Hasta altas horas de ayer las delegaciones de paz del Gobierno y las Farc trabajaron en la redacción del comunicado conjunto que será divulgado hoy, al mediodía, en La Habana (Cuba).

En este se dará cuenta de las líneas principales de los tres acuerdos alcanzados en el punto de Fin del Conflicto: garantías de seguridad, cese bilateral y definitivo del fuego y dejación de armas.

Los textos suman más de 30 páginas y contienen el número de zonas en las que se concentrará la guerrilla para iniciar el proceso de dejación de las armas y reinserción a la vida civil. Según pudo establecer El Espectador, se trata de poco más de 20 puntos en ocho regiones del país. Asimismo, el acuerdo establece las reglas de funcionamiento de dichas zonas y los términos en que se procederá a la progresiva dejación de las armas.

En cuanto al acuerdo sobre dejación los textos precisarán la hoja de ruta para que las Farc entreguen hasta la última pistola.

La primera fase será de identificación, recolección y almacenamiento de las armas. Posteriormente, el material explosivo y el armamento artesanal será destruido. Luego, un porcentaje importante de armas será extraído por la ONU y puestas en custodia de un tercer país, mientras otro porcentaje será almacenado en las zonas de concentración, pero no podrá ser utilizado. Finalmente, un porcentaje menor, que oscila entre 10 % y 5 %, quedará para los esquemas de seguridad de la misma guerrilla.

Y sobre esto último precisamente versa el tercer acuerdo: garantías y desmonte de las estructuras sucesoras del paramilitarismo. Una materia que ha sido trabajada desde la subcomisión encabezada por el general (r) Óscar Naranjo, a nombre del Gobierno, y Pablo Catatumbo, como vocero de las Farc, publica el diario La Tercera.

Ya se sabe que el director de la Unidad Nacional de Protección (UNP) Diego Mora ha estado viajando recurrentemente a La Habana. De aquí saldrá el anuncio sobre unos esquemas de seguridad con participación de miembros de las Farc, apoyo de la UNP y la creación de un bloque especial de desmonte del paramilitarismo, que tendrá como objetivo desarticular las llamadas bandas criminales y esclarecer, con fiscales especializados, cómo operan las redes de apoyo a estas estructuras, identificando a miembros de la Fuerza Pública involucrados y particulares que han financiado y promovido su creación.

En un proceso

A pesar de que el anuncio no quiere decir que se firme la paz en este momento ni que se deje la violencia de inmediato, sí significa un gran avance para el gobierno colombiano y la guerrilla, que desde fines de 2012 llevan adelante negociaciones para poner fin al conflicto. En marzo pasado, ambas partes no lograron firmar la paz tal como habían anunciado en septiembre de 2015. Esto, porque aún quedó pendiente acordar algunos puntos de la agenda para llegar a la paz.

Hasta el momento, existen cuatro de las seis materias convenidas en las negociaciones que ya fueron acordadas por ambas partes: reforma agraria, drogas ilícitas, la justicia transicional y reparación de víctimas, y participación política, aunque en este punto quedan por establecer algunos detalles.

Además del acuerdo de hoy, uno de los puntos clave para firmar la paz es el mecanismo por el cual se refrendará el acuerdo. El presidente Santos busca llevar a cabo un plebiscito, algo a lo que se han opuesto las Farc. Aún queda que la Corte Constitucional se pronuncie cuál es el mejor método para que la paz sea aprobada por la ciudadanía.

De acuerdo a la analista política de la Universidad Javeriana, Patricia Muñoz, el anuncio es parte natural de la evolución que han tenido los diálogos de paz en los últimos meses. “Tiene que ver con uno de los puntos más álgidos y difíciles de la agenda. Pero esto quiere decir que la voluntad de las Farc es absolutamente irreversible. Hoy no termina el proceso, no se firma el acuerdo de paz como tal, pero se logra avanzar en uno de los puntos que tenían que ver con cómo se le iba a poner fin al conflicto”, dijo a La Tercera.

El analista colombiano Diego Cediel también afirmó a este diario que Santos busca “reanimar a la opinión pública para que reenfoque su atención hacia la principal política del gobierno y abre la posibilidad de que el cese bilateral sea el marco en el cual se efectúe el plebiscito”.