A gritos de "¡Colombia, Colombia, Colombia!", la hinchada cafetera copaba de a poco los asientos rojos y grises del State Farm Stadium, con cubierta, sistema de climatización y capacidad para 63.400 espectadores

6 de julio de 2024, 17:54 PM
6 de julio de 2024, 17:54 PM

Mesura, paso a paso y respeto. Aquellas palabras se tornaron en mantras de la ola amarilla de colombianos que se tomó este sábado el State Farm Stadium, donde la selección de James Rodríguez y Luis Díaz espera sellar frente a Panamá el pase a semifinales de la Copa América.

Diego Martínez aterrizó la noche del viernes en el aeropuerto internacional de Los Ángeles. Luego, junto a su hijo, residente en Estados Unidos, partió con rumbo hacia la calurosa Glendale, Arizona, para acompañar al equipo de Néstor Lorenzo. 

"Colombia está jugando como nunca, hace mucho rato no veíamos una selección con tanta jerarquía, con tanta decisión, los 'pelados' (muchachos) están jugando muy bien", dijo a las entradas del moderno estadio de los Arizona Cardinals, de la NFL.

Con la camisa tricolor protegiéndolo del calor abrasante del desierto, donde el termómetro marca 42 grados, este ingeniero de 58 años espera tomar el avión de regreso a Colombia el domingo con el boleto de las 'semis' en la maleta.


Seguidores de Colombia antes del partido con Panamá / AFP
Seguidores de Colombia antes del partido con Panamá / AFP

Jugador número 12

"Todos los partidos son difíciles, nada está regalado y Colombia ha aprendido mucho sobre ser noble en las canchas y no despreciar al rival. No hemos ganado nada", afirmó.

"Pero somos el jugador número doce y esta ola amarilla seguramente les va a levantar el ánimo a los muchachos", agregó.

A gritos de "¡Colombia, Colombia, Colombia!", la hinchada cafetera copaba de a poco los asientos rojos y grises del State Farm Stadium, con cubierta, sistema de climatización y capacidad para 63.400 espectadores.

"Hay que estar listos y preparados para cualquier cosa", advirtió la colombiana Íngrid Pinilla, una administradora de 30 años que vive en Atlanta, Georgia.

Viajó junto a su prima para alentar a la tricolor de Rodríguez y Díaz, gran favorita a clasificar en el duelo (15H00 locales, 22H00 GMT) contra unos canaleros que sorprendieron al continente al avanzar por primera vez a cuartos de final.

"Claro que sí (podemos ganar), si Dios quiere", afirmó Pinilla.

En medio de la marea tricolor, reconocible a distancia por los sombreros vueltiaos y las pelucas rubias en homenaje a Carlos "Pibe" Valderrama, destacaba la casaca roja de la panameña Daibelis Serracín.

La universitaria de 25 años, radicada en Estados Unidos hace un lustro, se emocionaba de pensar en que los centroamericanos, dirigidos por Thomas Christiansen, den el golpe a un serio candidato al título.

"Va a ser un partido bastante complicado, pero tengo fe en que vamos a seguir avanzando", dijo sin dejar de sonreír. "Es un poco triste que piensen que somos un rival débil, pero ¡sí se puede, sí se puede, tenemos fe!".