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Genera temor, miedo, estrés, nervios.

La angustia no es una emoción sencilla. Tiene el poder de arruinar los días, o la vida, a las personas que la padecen, cuando es descontrolada y se toman decisiones en base a ella.

Puede ser tan poderosa, que ocasiona la somatización, en forma de palpitaciones, mareos, falta de aire; y si es crónica, los efectos suelen ser peores.

Existen tres tipos de ansiedad: el trastorno de ansiedad generalizada, cuando las personas se preocupan por problemas comunes como la salud, el dinero, el trabajo y la familia, pero esas preocupaciones son excesivas y las tienen casi todos los días, durante al menos seis meses.

Un segundo tipo es el trastorno de pánico, cuando las personas sufren ataques de pánico. Son repentinos y repetidos momentos de miedo intenso sin que exista un peligro aparente. Los ataques se producen rápidamente y pueden durar varios minutos o más.

Por último, un tercer tipo de ansiedad se relaciona con las fobias. Quienes padecen este problema tienen un miedo intenso a algo que representa poco o ningún peligro real. Su miedo puede ser por arañas, alturas, encierro, volar, ir a lugares concurridos o estar en situaciones sociales (lo que se conoce como ansiedad social).

No existe una causa clara para la ansiedad, pero existen factores que influyen, como la genética, la biología y la química del cerebro; el estrés y el entorno de la persona también pueden tener un rol importante.

Sin embargo, se encontraron algunos factores de riesgo. Por ejemplo, los tipos de ansiedad generalizada y las fobias son más comunes en las mujeres, pero la ansiedad social afecta a los hombres y a las mujeres por igual. Eso sí, existen algunos factores de riesgo generales para todos los tipos de trastornos de ansiedad, incluyendo ciertos tipos de personalidad (tímidos o retraídos), haber atravesado eventos traumáticos en la primera infancia o en la edad adulta; afecciones de salud, como la arritmia y patologías en la tiroides; también inciden los antecedentes familiares de ansiedad o de otros trastornos mentales.

BAJO CONTROL

Es imposible no sentir ansiedad, aunque sea en el grado más leve, es parte de la emocionalidad de los seres humanos, igual que lo son la ira, la alegría, etc.

El problema radica en que se convierta en una molestia de carácter crónico y con una intensidad capaz de perturbar la paz de forma notoria.

Aunque suene extraño y paradójico, la ansiedad tiene un lado positivo, ante los temores y el estrés, bien canalizada, puede derivar en explosiones de creatividad, talentos para resolver conflictos, hacer negocios, quitarse de encima a personas o situaciones tóxicas, y tomar decisiones acertadas para afrontar el futuro.

Sin embargo, eso no ocurre de la noche a la mañana, hay hábitos, tanto de pensamiento como de acción, que deben ser modificados. Un ejemplo, las personas con tendencia a sufrir ansiedad deben evitar el consumo de cafeína y de cualquier otro estimulante del sistema nervioso.

Otra alternativa es la terapia sicológica conductual, que enseña a pensar y comportarse de formas distintas. También hay la terapia que expone a la persona a sus miedos, hasta que logra superarlos. Por último, también la medicación es un recurso.

Algunas de las técnicas que pueden ayudar a reducir y aliviar la ansiedad son las siguientes:

1. Empieza a usar un diario en el que escribas cómo te sientes y que sirva como vía de escape para esos sentimientos de estrés y ansiedad, ya que permitirá a tu mente dejarlos ir y no quedarse atrapada en ellos.

2. Haz ejercicio de manera regular. Practicarlo ayuda a estimular el flujo sanguíneo, mejora la producción de neurotransmisores y calma los síntomas de la ansiedad.

3. Usa técnicas de relajación como la relajación muscular progresiva, la meditación y la visualización para reducir el estrés.

4. Asegúrate de que estás durmiendo lo suficiente. Cuando no duermes lo que tu cuerpo necesita, los síntomas de ansiedad pueden verse aumentados.

5. Trabaja en desensibilizarte a ti mismo con respecto a tus miedos y preocupaciones. Si tuvieras que enfrentarte en un futuro a estas situaciones que te desagradan, lo harás de una manera más sosegada y cómoda.

6. Encuentra distracciones que sean saludables, como ver una comedia o algo divertido en la televisión, escuchar música o jugar a algún juego con amigos.

7. Canaliza tu ansiedad a través del arte. No solo te servirá como una distracción, sino que te dará una salida para tus sentimientos.

Si siente uno de los síntomas de un trastorno de ansiedad, se debe consultar a un especialista.


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