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Brasil es el país con más casos de coronavirus en latinoamérica y el miércoles se convirtió en el sexto país del mundo con más infectados. Sus cifras no paran de aumentar y la curva de contagios parece no aplanarse, reportó el portal ambito.com.

Un estudio realizado por la Universidad de Washington en Estados Unidos, proyectó un crecimiento aún mayor al actual de la curva de víctimas, la investigación estima que la cifra de víctimas ascenderá a 88.305 en agosto.

El estudio utilizó una metodología que ya había sido empleada las proyecciones realizadas por la Casa Blanca para monitorear la evolución y las estimaciones sobre infectados y muertos por el Covid-19, detalló la corresponsal en Estados Unidos del diario Folha de San Pablo.

Según la proyección elaborada por el Instituto de Métrica de la Universidad de Washington, la curva de muertes e infecciones seguirá creciendo en Brasil hasta julio, cuando se prevé que ocurran poco más de 1.000 fallecimientos por día.

Luego de este probable pico en el mes de julio la curva ingresará en una meseta e iniciará un descenso paulatino, y se estima que en agosto ocurrirán unas 780 muertes diarias, de acuerdo con el estudio estadounidense.

Actualmente en Brasil hay 196.375 infectados y 13.555 víctimas. El Instituto para la Métrica y Evaluación de la Salud de la Universidad de Washington (IHME por sus siglas en inglés) también reveló sus proyecciones para los demás países de Latinoamérica.

"Este análisis muestra en América Latina una epidemia esperada bastante grande en Brasil y luego epidemias más pequeñas pero sustanciales en México, Perú y Ecuador y una epidemia mucho más pequeña en Argentina", dijo el miércoles a periodistas el director del IHME, Christopher Murray.

Según el estudio Argentina sumará 680 fallecidos, México totalizará 6.859 muertos por Covid-19, Perú, 6.428 y Ecuador, 5.215. Colombia sumará 2.157 y Panamá será el menos golpeado, con 661 fallecidos, al igual que Chile, con 687, y República Dominicana, con 881.

La metodología del IHME tiene en cuenta movilidad (medida con aplicaciones de celular), estacionalidad (variaciones de temperatura), pruebas diagnósticas per cápita y densidad poblacional "como impulsores clave del potencial de transmisión", detalló Murray.