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Los guardacostas japoneses confirmaron el viernes que encontraron un segundo superviviente en el mar, dos días después del naufragio de un carguero en el mar de China oriental con 43 tripulantes a bordo y casi 6.000 vacas.

Un filipino de 30 años fue encontrado con vida a bordo de una pequeña embarcación inflable el viernes, cerca de Kodakarajima, una minúscula isla del suroeste de Japón.

El hombre se encuentra bien y puede caminar sin ayuda, según los guardacostas. Otro tripulante fue encontrado inconsciente horas antes, pero falleció.

Hasta ahora, solo se había hallado con vida a un hombre, un oficial de nacionalidad filipina, de 45 años, que flotaba en medio del mar agitado, únicamente ataviado con un chaleco salvavidas de color naranja.

El "Gulf Livestock 1" transportaba 5.800 vacas de Nueva Zelanda rumbo a un puerto chino cuando se vio alcanzado por una tormenta provocada por el tifón Maysak en el mar de China oriental.

Según el testimonio del rescatado filipino, el carguero naufragó en la madrugada del miércoles al ser volcado por una fuerte ola cuando uno de sus motores se había parado.

El barco, que se encontraba a unos 185 km de la isla japonesa Amami Oshima, había hecho un llamado de socorro.

El resto de la tripulación, integrada en total por 39 filipinos, dos australianos y dos neozelandeses, sigue desaparecido.

Según un informe de 2019 de las autoridades australianas, ese mismo buque tuvo una avería de motor el año pasado que lo mantuvo paralizado en el mar durante 25 horas.

El ministro neozelandés de Industrias Primarias anunció el jueves que suspendía temporalmente las exportaciones de ganado vivo mientras se aclaran las razones del naufragio.

Un tifón se acerca 

Fredelyne Sánchez, hermana del capitán filipino del navío que sigue desaparecido, declaró el viernes a la AFP que este había enviado varios mensajes a su novia antes del drama, explicándole que no conseguían hacer funcionar un motor.

"Las olas crecieron y el agua empezó a entrar dentro del barco", dijo Sánchez, explicando que el capitán había enviado fotografías de la sala de máquinas inundándose.

Las operaciones de búsqueda de eventuales supervivientes proseguía este viernes con ayuda de cuatro barcos de la guardia costera, un avión del Ministerio de Defensa y submarinistas especializados en operaciones de salvamento.

El miércoles se había avistado una embarcación neumática desde un avión, pero no pudieron acercarse. Los guardacostas precisaron el viernes que habían encontrado en el mar un chaleco salvavidas y una vaca muerta. 

La próxima llegada de un nuevo tifón en la zona, el Haishen, amenaza con acortar las labores de búsqueda cada vez más desesperadas.

Procedente del sur, Haishen subirá por el rosario de islas japonesas en torno a la región de Okinawa hasta la gran isla de Kyushu (suroeste del país) entre el sábado por la mañana y el lunes.

El gobierno advirtió el viernes a los habitantes de las regiones afectadas, invitándoles a "evacuar pronto" hacia refugios previstos, en cuanto las autoridades locales emitan las recomendaciones.

"En una zona a la que se dirige el tifón, se temen lluvias récord, tormentas, altas olas y mareas", alertó el portavoz del ejecutivo Yoshihide Suga.

Varias represas en el oeste de Japón han empezado a soltar agua por precaución para evitar desbordamientos en casos de intensas precipitaciones, y se ha activado un sistema de alerta rápido para la población, agregó Suga.

La región de Kyushu ya se vio muy golpeada por las terribles lluvias e inundaciones de  principios de julio, que dejaron más de 80 muertos y desparecidos.