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Zulia olfatea un viejo auto soviético y se detiene súbitamente frente a la puerta que esconde un fajo de euros, sembrado por un experto francés que entrena en Cuba a una veintena de perros de las fuerzas del orden para detectar dinero.

"¡Muy bien mi perra, muy bien!", la anima el entrenador con efusividad tras el ejercicio, y la recompensa con un hueso de plástico para mascar, mientras Zulia se lanza a celebrar alegremente el éxito del hallazgo.

Son 24 perros de la aduana, la policía y de tropas de élite y de combate del crimen que, al igual que Zulia, aprenden en una semana a reconocer el olor de los billetes en el Centro de Adiestramiento Canino de Boyeros, en la periferia de La Habana.
Hasta ahora solo sabían detectar estupefacientes, pero la necesidad de combatir el lavado de dinero en el Caribe, corolario del tráfico de drogas, motivó esta colaboración entre Francia y Cuba.

Estos perros, todos de la raza Springer Spaniel (o Springer inglés), "no tenían en su memoria olfativa el olor de los billetes", explica David Berceau, experto de la Brigada de Búsqueda e Intervención (BRI, siglas en francés) de París, que dirigió hace un año un primer curso de formación en la isla.

Para actualizar la "biblioteca olfativa" de los animales, los expertos emplean un solo método: hacerlos jugar.

Francia donó el último viernes a Cuba tres cachorros de Springer Spaniel, de entre tres y cuatro meses de nacidos.
Bautizados como Sniper, Search y Sniffer, los cachorrillos tendrán una misión especial. Los "vamos a utilizar como reproductores", precisa el coronel Manuel García, que dirige el centro de Boyeros.

"Tenemos alta consanguinidad" (cruce entre crías de la misma madre o padre) entre los perros especializados en detección de las fuerzas del orden en la isla, "lo que atenta contra la efectividad de esta raza", explica García. Detalla también que se presentan casos de malformaciones.

Para Francia, esta acción forma parte de un programa más amplio de cooperación con nueve países del Caribe, bautizado como Alcorca, para luchar contra el crimen organizado, el tráfico de drogas y el blanqueo de dinero, y los efectos negativos de estos flagelos en las islas francesas de Guadalupe y Martinica.