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Decenas de miles de personas manifestaban este domingo en Minsk, capital de Bielorrusia, en una nueva marcha de protesta contra la reelección de Alexander Lukashenko a pesar de la represión policial, constató un periodista de la AFP.

Vestidos de rojo y blanco, los colores de la oposición, los manifestantes marchaban en la avenida de los Vencedores y se dirigían hacia el Palacio de la Independencia, la residencia de Lukashenko, en el norte de la capital.

Desde la cuestionada reelección de Lukashenko, el 9 de agosto, se celebran cada domingo manifestaciones de histórica magnitud exigiendo la salida del jefe de Estado, en el poder desde hace 26 años.

"¡Limpieza!", "Game Over!", coreaban las manifestantes, que también criticaron al presidente ruso Vladimir Putin, principal apoyo de Lukashenko en esta crisis que sacude a Bielorrusia desde hace un mes y medio.

La policía procedió a varias detenciones en el centro de Minsk al principio de la tarde, según un periodista de la AFP.

También hubo arrestos en las ciudades de Grodno, Gomel y Brest, donde varios miles de personas salieron a la calle.

La víspera, policías antidisturbios detuvieron a centenares de mujeres durante una manifestación de protesta en la capital.

Según la portavoz del ministerio del Interior, Olga Chemodanova, 415 personas fueron detenidas en Minsk, y 15 en otras ciudades, por participación en "manifestaciones no autorizadas".

En total, 385 de ellas han sido puestas en libertad, según esta fuente, que amenazó con acciones judiciales a los participantes en otras manifestaciones de este tipo.

Las imágenes mostraron a oficiales de policía llevándose sin miramientos a algunas manifestantes hacia los furgones policiales.

- "Escalada de violencia" -

Como el número de detenciones del sábado fue muy superior al de otra manifestación similar la semana pasada, el Consejo de coordinación de la oposición advirtió sobre una "nueva fase con una escalada de violencia contra manifestantes pacíficos".

Entre las detenidas el sábado figura Nina Baginskaya, una activista de 73 años que se ha convertido en uno de los rostros más conocidos del movimiento. Fue rápidamente puesta en libertad.

Ante la represión policial, una cadena Telegram de oposición muy seguida,  Nexta, publicó una lista de más de 1.000 personas presentadas como funcionarios de la policía bielorrusa.

En las acciones de protesta, se suele intentar quitar las mascarillas o capuchas de los policías que no llevan insignia o identificación.

La oposición bielorrusa ha convocado varias marchas de mujeres para pedir la dimisión de Lukashenko. Su rival opositora, Svetlana Tijanóvskaya, ahora refugiada en Lituania, reivindicó su victoria en los comicios.

Tijanóvskaya afirmó el sábado que "los bielorrusos están listos para que caiga el anonimato de quienes obedecen órdenes criminales".

"Tiene que mirar a los ojos de nuestro pueblo, el pueblo que deberían defender" afirmó dirigiéndose a las fuerzas de seguridad, según es citada en la cadena Telegram de su servicio de prensa.

Lukashenko, que dirige la exrepública soviética desde 1994, advirtió la semana pasada sobre una posible "guerra" con algunos países vecinos y ha acudido a Rusia en busca de apoyo, tras haber rechazado dimitir.

Tijanóvskaya se reúne el lunes con los ministros de Exteriores de la Unión europea en Bruselas. Están previstas sanciones europeas contra personalidades bielorrusas consideradas responsables de fraudes electorales y de la represión policial contra los manifestantes.

Bruselas solicitó esta semana una "investigación en profundidad" de las acusaciones de abusos cometidos contra los manifestantes en los lugares en los que fueron detenidos.