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Ecuador denunció este martes que casi la mitad de los barcos pesqueros chinos que rondan las islas Galápagos han apagado sus sistemas de rastreo, lo que impide saber dónde se encuentran. 

La Fuerza Naval ecuatoriana detectó que "149 naves apagaron su transponder", un dispositivo que permite conocer la ubicación de las embarcaciones, señaló el ministro de Defensa, Oswaldo Jarrín, en una rueda de prensa.

Jarrín agregó que la flota pesquera, integrada en su mayoría por buques chinos, pasó de 260 embarcaciones a 325 desde mediados de julio, cuando se dio a conocer la presencia de los barcos cerca de la zona económica exclusiva de Galápagos, cuya fauna está protegida.

Si se apagan los sistemas de rastreo "no se puede seguir identificando dónde se encuentran, quiénes son o cuáles son sus datos o su identificación de origen", señaló el ministro.

Jarrín precisó que las embarcaciones permanecen en aguas internacionales y que hasta el momento "ninguna nave o buque pesquero ha ingresado a la zona económica exclusiva" del archipiélago que inspiró la teoría de la evolución de las especies de Charles Darwin.

El ministro recordó, sin embargo, que el hecho de apagar los transponder de identificación satelital ya supone incurrir en "contravenciones". 

Tras conocerse la presencia de la flota pesquera en julio, Ecuador expresó su "malestar" a China, lo que dio pie a una negociación entre ambos países. Como resultado, a inicios de agosto Pekín prohibió a sus pesqueros faenar cerca de Galápagos entre septiembre y noviembre de este año.

En 2017 Ecuador capturó dentro de la reserva marina de Galápagos un barco de bandera china con 300 toneladas de fauna marina, incluidas especies de tiburón en peligro de extinción.

Patrimonio Natural de la Humanidad, las Galápagos cuentan con una reserva marina de 133.000 km2 que protege a todas sus especies. En ella existe un santuario de 38.000 km2, ubicado entre las islas Darwin y Wolf, donde está la zona con mayor población de tiburones del mundo.

Las islas Galápagos, localizadas en el Pacífico a 1.000 km de la costa ecuatoriana, tienen uno de los ecosistemas más frágiles, con flora y fauna únicas en el mundo.