El líder de la organización criminal Tren de Aragua, por cuya captura el Gobierno estadounidense había ofrecido una recompensa de cinco millones de dólares, murió durante una operación conjunta con Estados Unidos en el sur de Venezuela, según anunciaron ambos países el viernes.
La muerte de Héctor Rusthenford Guerrero Flores, alias Niño Guerrero fue anunciada por Donald Trump y posteriormente confirmada por el Gobierno venezolano.
"En el marco de una operación conjunta" con Estados Unidos, se desmantelaron "estructuras del crimen organizado", escribió en un comunicado el Ministerio de Comunicaciones de Venezuela.
"Se produjeron enfrentamientos con miembros de estas estructuras criminales, durante los cuales Héctor Rusthenford Guerrero Flores, alias Niño Guerrero, fue neutralizado", añadió.
El Tren de Aragua, considerado por Estados Unidos como una organización terrorista, se formó en 2014 en el estado venezolano de Aragua, situado al oeste de la capital, Caracas. Según informes de inteligencia, posteriormente se extendió a ocho países de Sudamérica.
"Estrecha colaboración" con Venezuela
"El Comando Sur de Estados Unidos llevó a cabo un ataque rápido y letal para eliminar a Niño Guerrero, el tristemente célebre líder del Tren de Aragua", había escrito anteriormente Donald Trump en su plataforma Truth Social. Añadió que la operación se había llevado a cabo "en estrecha coordinación" con Venezuela, dirigida por la presidenta interina Delcy Rodríguez desde la captura de Nicolás Maduro por parte de Estados Unidos en enero.
"Los terroristas del Tren de Aragua ya no tienen refugio en Venezuela ni en ningún otro lugar", proclamó el presidente estadounidense, acompañando su publicación con un vídeo de diez segundos que mostraba una vista aérea de un edificio con el tejado verde rodeado de vegetación, antes de que una explosión provocara una espesa nube de humo.
Niño Guerrero, de 42 años, había sido acusado por un tribunal de Nueva York en 2025 junto con otros 69 presuntos miembros del Tren de Aragua, una de las principales organizaciones criminales de América Latina, por ordenar, dirigir y facilitar actos de terrorismo y violencia en Estados Unidos.
El Departamento de Estado de Estados Unidos ofrecía una recompensa de cinco millones de dólares por cualquier información que condujera a su captura. (AFP)