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Estados Unidos aplaudió este viernes la investigación lanzada por la Organización Mundial de la Salud sobre los orígenes del coronavirus en China, adonde se espera que lleguen dos expertos de la OMS en las próximas horas para una misión exploratoria.

"Nos alegramos de la investigación de la OMS sobre los orígenes del nuevo coronavirus en China", declaró a la prensa el embajador de Estados Unidos ante la ONU en Ginebra, Andrew Bremberg.

"Consideramos esta investigación científica una etapa necesaria para una comprensión completa y transparente de cómo este virus se ha propagado por todo el mundo", añadió, en una declaración inusualmente positiva sobre la OMS.

Estados Unidos, que el martes lanzó oficialmente el procedimiento de retirada de la OMS, critica a la organización desde el comienzo de la crisis, acusándola de haber tardado en reaccionar y sobre todo de ser demasiado complaciente con China, donde el virus apareció a finales de 2019.

A finales de mayo, el presidente Donald Trump anunció que iba a "poner fin a la relación" entre su país y la OMS, a la que calificó de "títere de China". 

Los dos expertos de la OMS -un epidemiólogo y un especialista en salud animal- tienen previsto llegar a Pekín este fin de semana.

Prepararán el terreno para una misión más amplia que debe determinar el origen del coronavirus que ha causado más de 555.000 muertos desde finales de diciembre. 

El embajador estadounidense dijo que espera que las autoridades chinas proporcionen a los científicos "un acceso completo a los datos, las muestras y las localidades".

Una portavoz de la OMS, Margaret Harris, explicó a la prensa este viernes que "una de las preguntas más importantes es saber si el virus ha sido transmitido a las personas por un animal y de qué animal se trata".

La mayoría de los investigadores estima que el nuevo coronavirus SARS-CoV-2 -que ha originado la pandemia- ha surgido en murciélagos, pero los científicos creen que ha pasado por otra especie antes de ser transmitido a los seres humanos.

Esta es la pieza del rompecabezas que la comunidad científica internacional y la OMS esperan encontrar para entender mejor lo que ha sucedido, detectar las prácticas de riesgo y evitar una nueva pandemia.