Escucha esta nota aquí

Estados Unidos celebró este viernes el premio otorgado al disidente cubano José Daniel Ferrer por una fundación anticomunista con sede en Washington, y reiteró su pedido de liberación "de inmediato" del activista, que cumple prisión domiciliaria en la isla. 

"Elogiamos al defensor cubano de los derechos humanos José Daniel Ferrer, quien recibió la Medalla de la Libertad Truman-Reagan hoy por parte de Víctimas del Comunismo por su incansable trabajo en exigir libertad para los cubanos", dijo en Twitter el jefe de la diplomacia estadounidense, Mike Pompeo.

"Hacemos un llamado al Gobierno cubano para que libere a Ferrer de su injusto arresto domiciliario de inmediato", añadió.

Pompeo había exigido en marzo la liberación de Ferrer al presentar el informe anual de derechos humanos del Deparamento de Estado, en el que destacó que el nombre del disidente aparece "17 veces" vinculado a abusos del Gobierno.

La Fundación Memorial Víctimas del Comunismo, una asociación sin fines de lucro autorizada por el Congreso estadounidense en 1993, distinguió a Ferrer con su premio anual por "su compromiso de por vida con la libertad".

Ferrer, de 49 años, líder del grupo opositor Unión Patriótica de Cuba (Unpacu), que fundó en 2011, cumple desde el 3 de abril prisión domiciliaria en Santiago de Cuba por una condena de cuatro años y medio por agresión. 

El opositor y otros tres miembros de la Unpacu, considerada ilegal por el Gobierno cubano, fueron detenidos el 1 de octubre pasado bajo cargos de agresión y secuestro del también disidente Sergio García, quien los acusó. 

Ferrer, de larga trayectoria en la disidencia cubana, fue uno de los 75 opositores a Fidel Castro detenidos en la llamada "Primavera Negra" de 2003, condenado entonces a 25 años de prisión. 

Considerado "preso de conciencia" por la ONG Amnistía Internacional (AI), fue excarcelado en 2011 tras un diálogo entre el Gobierno y la Iglesia católica.

Según datos del Observatorio Cubano de Derechos Humanos (OSDH), al 1 de junio había 118 "presos políticos" en Cuba, entre ellos Ferrer, cuya liberación reclama Washington y también la Eurocámara. 

La Habana atribuye a Ferrer delitos comunes y niega la existencia de presos políticos en la isla.