Washington y Teherán prevén firmar el viernes en Ginebra un texto del que se desconocen los detalles y requerirá nuevas negociaciones. Trascendió que el acuerdo contempla la reapertura del estrecho de Ormuz. La comunidad internacional celebra el anuncio y se derrumba el precio del petróleo.
Estados Unidos e Irán alcanzaron el lunes un acuerdo para poner fin inmediato a la guerra en Oriente Medio, incluido el conflicto en Líbano, y prevén firmarlo el viernes en Ginebra.
El acuerdo fue anunciado la mañana del lunes por el primer ministro pakistaní, Shehbaz Sharif, mediador del conflicto, y confirmado posteriormente por Washington y Teherán.
"El acuerdo con la República Islámica de Irán ya está completo. ¡Felicitaciones a todos!", escribió Trump en su plataforma Truth Social.
"Autorizo plenamente la apertura libre de peaje del estrecho de Ormuz y, simultáneamente, autorizo el levantamiento inmediato del bloqueo naval de Estados Unidos. Barcos del mundo, enciendan sus motores. ¡Que el petróleo fluya!", dijo.
Tras el anuncio los precios del petróleo se desplomaron en la apertura de los mercados asiáticos.
Poco después, el viceministro iraní de Relaciones Exteriores, Kazem Gharibabadi, declaró que el acuerdo con Estados Unidos pone "fin inmediato a la guerra".
Gharibabadi adelantó que "las negociaciones comenzarán en un plazo de 60 días con el objetivo de alcanzar un acuerdo final".
Términos poco claros
El contenido del acuerdo, alcanzado tras semanas de tensas negociaciones y frecuentes amenazas de Trump de nuevas hostilidades, permanecen poco claros.
Ambas partes han publicado información contradictoria sobre el contenido del acuerdo, a medida que cada uno busca emerger de la guerra como el vencedor.
Trump aseguró el lunes al diario The New York Times que Irán aceptó una moratoria de 20 años sobre el enriquecimiento de Uranio.
A su vez, Gharibabadi indicó que las próximas conversaciones abordarán cuatro temas: el levantamiento de sanciones contra Irán, la cuestión nuclear, la reconstrucción y el desarrollo económico de su país y la puesta en marcha de un mecanismo de seguimiento de los acuerdos alcanzados.
Según la agencia iraní Mehr, el acuerdo contempla un desembolso inmediato de 12.000 millones de dólares en activos iraníes congelados.
Las fuerzas armadas iraníes aseguraron haber humillado a Estados Unidos e Israel. Teherán "impuso su voluntad divina y de acero a unos enemigos estadounidenses y sionistas humillados", declaró el Estado Mayor iraní en un comunicado difundido por la televisión estatal.
Asimismo, Teherán ha insistido en que mantendrá el control sobre el estrecho de Ormuz, pero Estados Unidos dijo en varias ocasiones que era inaceptable.
Pese a ello, el acuerdo fue recibido con alivio por la comunidad internacional.
El secretario general de la ONU, Antonio Guterres, celebró el acuerdo y dijo esperar "que las partes aprovechen este nuevo impulso y redoblen sus esfuerzos hacia una resolución final del conflicto".
Por su parte, el grupo llamado E4, conformado por Reino Unido, Francia, Alemania e Italia saludaron el domingo el acuerdo y dijeron estar dispuestos a levantar algunas sanciones contra Teherán.
El presidente francés, Emmanuel Macron, afirmó el lunes que la misión marítima internacional puesta en marcha por Francia y Reino Unido está "lista para acompañar" la reapertura del estrecho de Ormuz.
Macron recibirá el lunes en Francia a Trump y a los líderes de Alemania, Canadá, Italia, Japón y Reino Unido para la cumbre del G7.
El gobierno libanés no fue informado
El gobierno libanés declaró no saber del acuerdo de manera directa. "No fuimos informados de los términos del acuerdo", ni del momento en que entrará en vigor el alto el fuego en el conflicto que enfrenta al movimiento proiraní Hezbolá con Israel desde el 2 de marzo, indicó esta fuente, que pidió el anonimato.
Por su parte, Hezbolá no reivindicó este lunes ningún ataque contra territorio israelí.
En cuanto a Israel, el ministro de Defensa afirmó el lunes que las fuerzas de su país permanecerán en Líbano, Siria y Gaza por tiempo indefinido, horas después de que Estados Unidos e Irán acordaran poner fin a la guerra en Oriente Medio, incluido en el frente libanés.
"El primer ministro Benjamin Netanyahu y yo seguimos una política clara según la cual el ejército israelí permanecerá en las zonas de seguridad en Líbano, Siria y Gaza por un período ilimitado, con el fin de proteger la frontera y a las comunidades israelíes de los elementos yihadistas que operan desde allí", declaró Israel Katz en un comunicado.
Katz también advirtió a Irán que, si ataca a Israel en respuesta a su campaña en Líbano, el ejército israelí responderá con "toda su fuerza".
Con agencias