Escucha esta nota aquí

La administración del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, insistió ayer en que ha sido firme con Moscú sobre Afganistán, pero que mantiene la puerta abierta a una invitación al presidente ruso, Vladimir Putin, a una cumbre del G7.

Washington se ha visto conmocionado por los informes de prensa que dan cuenta que la inteligencia de Estados Unidos cree que una unidad rusa ofreció recompensas por matar a soldados estadounidenses a milicianos vinculados al movimiento talibán. 

Trump negó nuevamente que hubiese sido informado de esa situación, alegando que las pistas que manejaban los servicios carecían de la solidez necesaria como para ser transmitidos al presidente.

"No entiende aún la gente que todo esto es un Engaño inventado por los Medios de Noticias Falsas iniciado para difamarme a mí & al Partido Republicano", escribió Trump en Twitter.  

El secretario de Estado, Mike Pompeo, dijo que no era "ninguna novedad" que Rusia haya estado actuando en contra de los intereses estadounidenses en Afganistán, pero defendió la respuesta del gobierno.

"Nos tomamos esto con seriedad; lo manejamos apropiadamente", dijo Pompeo, exjefe de la CIA y firme aliado de Trump, sin hacer comentarios sobre la información de inteligencia.

"Los rusos han estado vendiendo armas pequeñas allí que han puesto a los estadounidenses en riesgo durante diez años. Nosotros hemos objetado eso", dijo en conferencia de prensa.

"Cuando vemos información creíble que sugiere que los rusos están poniendo vidas estadounidenses en riesgo, estamos respondiendo de una forma que es seria", agregó.

Putin, ¿aún bienvenido?

Sin embargo, el jefe de la diplomacia no descartó recibir a Putin en Estados Unidos.

El mes pasado, Trump dijo que había considerado la posibilidad de invitar al mandatario ruso a una versión expandida de la cumbre del Grupo de los Siete, que reúne a países democráticos industrializados y que expulsó a Rusia en 2014 por la anexión de Crimea.

Trump es quien "decide si quiere que él venga a una cumbre o no", dijo Pompeo a la prensa. "Esa es su decisión".

"Ciertamente le dejaré eso a él. Pero yo sí creo que es absolutamente importante que tengamos compromisos más frecuentes con los rusos".

Pompeo dijo que Estados Unidos se reúne con Rusia para "convencerlos de cambiar algunas de las actividades" que van en contra de los intereses estadounidenses.

En repetidas oportunidades, Trump ha expresado esperanzas de una mejor relación con Putin, quien aparecía ayer miércoles encaminado a ganar un referéndum sobre una reforma constitucional que abre la posibilidad de que se mantenga en el poder hasta 2036. 

Esa posición del millonario republicano ha encendido alarmas incluso entre integrantes de su propio partido, que tradicionalmente ha defendido una línea dura hacia Rusia.

Robert Menendez, el principal senador demócrata en la comisión de relaciones exteriores de la Cámara Alta, propuso el miércoles sanciones a Rusia en respuesta a las supuestas recompensas.

De acuerdo a la propuesta, Estados Unidos congelaría activos y prohibiría visas a Putin y altos funcionarios rusos, de confirmarse su responsabilidad en ofrecer premios a quienes maten soldados de la coalición occidental en Afganistán.

"A medida que más detalles salen a la superficie sobre esta deleznable campara rusa, Donald Trump ha demostrado una vez más que es incapaz de proteger a nuestras tropas y a nuestro país", dijo Menendez en un comunicado.

El diario The New York Times, que fue el primer medio en informar de las supuestas recompensas, dijo que la información de inteligencia fue presentada por escrito en febrero como parte de un resumen diario para el presidente.

En múltiples ocasiones se ha informado que el presidente presta escasa atención a los resúmenes de inteligencia.

Esos reportes han sido negados tanto por Rusia como por los Talibanes de Afganistán, que el 29 de febrero firmaron un acuerdo con Estados Unidos por el que se comprometen a no atacar a las fuerzas de la coalición.