El hombre fue acusado de entregar a Israel documentos ultrasecretos del Gobierno norteamericano a cambio de dinero. En su país es considerado como una leyenda

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20 de noviembre de 2015, 9:33 AM
20 de noviembre de 2015, 9:33 AM

Jonathan Pollard, un judío americano que espió a favor de Israel en los años "80, salió este viernes de prisión en Estados Unidos luego de treinta años de una reclusión calificada como desmesurada por el Estado hebreo, donde es visto como un héroe nacional por gran parte de la población.

El anuncio de su liberación llegó desde Israel donde, sin sorpresas, también se registraron las primeras reacciones de júbilo.
"Puedo confirmar que Jonathan Pollard está libre", dijo sin dar más precisiones el portavoz de su principal grupo de apoyo en el Estado hebreo.

"El pueblo de Israel se felicita por la liberación de Jonathan Pollard", celebró por su lado el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu.
"Después de tres largas y difíciles décadas, Jonathan está por fin reunido con su familia", señaló.

Jacques Semmelman, uno de los dos abogados de Pollard, que fue liberado antes del amanecer de la prisión federal de Butner, una pequeña ciudad de Carolina del Norte.

El hombre, que cuenta actualmente con 61 años de edad, fue durante varias décadas una manzana de la discordia entre Israel y Estados Unidos, donde sucesivos presidentes, desde Ronald Reagan hasta Barack Obama, habían rechazado hasta hoy su liberación anticipada.

El exanalista de la marina estadounidense permanece aún sometido a una prohibición de abandonar el territorio americano durante cinco años.

Ni hablar entonces de una partida con toda fanfarria de Pollard hacia Israel, donde un gran número de habitantes están dispuestos a recibir a quien consideran como un idealista que ha sacrificado su libertad por la seguridad de los israelíes.

Pero esa no es la opinión de altos responsables del Pentágono o de la agencia de inteligencia CIA, que jamas han olvidado que el espía entregó por dinero miles de documentos clasificados como secretos de defensa a su aliado estratégico.

Perfil bajo
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Los abogados de Pollard mostraron en los últimos días una gran discreción, rehusando dar declaraciones o detalles sobre las intenciones de su cliente una vez puesto en libertad.

El ahora exprisionero habría asegurado que obtendría un empleo y que tendría un lugar de residencia en la misma región neoyorquina, aunque según sus allegados él desea establecerse en Israel con Esther Zeitz, una joven canadiense con quien se casó mientras estaba en la cárcel.

Después del acuerdo iraní
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Pollard obtuvo en julio pasado la promesa de su liberación condicional, unos días después del anuncio de un acuerdo entre las potencias occidentales y Teherán sobre el programa nuclear iraní.

Los observadores habían sugerido en ese entonces que se trataba de un gesto de compensación de Washington hacia Israel.