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En cuestión de horas, Orlando cambió su fama de ser la sede del Reino Mágico, el lugar más feliz del mundo, para convertirse en la ciudad donde ocurrió la peor masacre en?la historia de EEUU. “El tiroteo más letal”. Así lo describió su presidente, Barack Obama.

Era una noche de sábado como todas en la discoteca Pulse y eso significaba una sola cosa: una estridente y larga celebración que no terminaría sino en las primeras luces del domingo. Pero los testigos luego describirían escenas de horror, de cuerpos cayendo y de sangre por doquier.
“Era un completo caos”, dijo a la AFP Janiel González. “La gente gritaba "Ayúdenme, ayúdenme, estoy atrapado" y la gente se pisoteaba”, señaló este joven a las puertas del hospital de Orlando donde la mayoría de las víctimas fue trasladada. Se estima que había más de 300 personas en Pulse.

La situación se transformó alrededor de las dos de la madrugada en una toma de rehenes, según la Policía. Tres horas después, el equipo de élite SWAT entró al lugar usando explosivos y rompiendo la pared con un carro blindado conocido como BearCat.

El atacante Omar Mateen (29), ciudadano estadounidense de origen afgano, abrió fuego contra todos los que estaban a su paso. El reporte oficial es de 50 muertos y 53 heridos, de los que 20 se encuentran en estado crítico. De acuerdo con la Policía, el sospechoso murió en medio de una ráfaga de tiros.

El hecho trágico otra vez abrió el debate sobre el uso de armas en?EEUU y lo fácil que es acceder a ellas. El presidente Barack Obama, que hizo referencia a los ataques que ha vivido en su administración, ha abogado en numerosas ocasiones por la aprobación de leyes que restrinjan el derecho a poseer y portar armas, pero siempre se topó con la férrea oposición del Congreso.

Musulmanes reaccionan
El FBI abrió una investigación por ‘terrorismo’, porque el tirador prometió ‘lealtad’ al jefe del Estado Islámico en una llamada al servicio de urgencias 911 poco antes de la masacre.

Sin embargo, el ataque también provocó reacciones de rechazo de organizaciones musulmanas en EEUU, que condenaron el ‘crimen de odio’.
“Violenta nuestros principios como estadounidenses y musulmanes. Quiero ser claro, no toleramos el extremismo de ningún tipo”, dijo Nihad Awad, director del Consejo sobre Relaciones Islámicas-Estadounidenses.
Pero la masacre también ha ‘intervenido’ en la campaña electoral por las presidenciales estadounidenses.

El virtual candidato republicano, Donald Trump, arremetió en un comunicado contra Obama y su futura rival demócrata Hillary Clinton por omitir lo que él llama el ‘radicalismo islámico’. “Quiero severidad y vigilancia. Debemos ser inteligentes”, dijo en Twitter.

Clinton lamentó, también en Twitter, "este acto horroroso". Poco después, anunció la suspensión de un acto de campaña con Obama, previsto para el 15 de junio.

En horas de la tarde, las autoridades comenzaron la identificación con siete nombres publicados: todos hombres, con nombres latinos, entre 20 y 36 años. Se trata de Edward Sotomayor Jr., Stanley Almodóvar III, Luis Omar Ocasio-Capo, Juan Ramón Guerrero, Eric Iván Ortíz Rivera, Peter O. González Cruz, y Luis S. Vielma, de 22, según el sitio de internet de la Alcaldía de Orlando