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Europa se encuentra una vez más en el epicentro de la pandemia de Covid-19 y los expertos dicen que eso debería servir como una “advertencia” para Estados Unidos y otros países sobre la naturaleza “incesante” del virus.

Los países del continente europeo han visto como los contagios se disparan. En octubre hubo un aumento de más del 50%, una tendencia preocupante que ha continuado este mes a medida que el invierno se aproxima.

El Dr. Hans Kluge, director para la región europea de la Organización Mundial de la Salud, advirtió el 4 de noviembre que Europa estaba “de vuelta en el epicentro de la pandemia”, y sus palabras resultaron proféticas.

El viernes, la Organización Mundial de la Salud informó que se registraron casi 2 millones de casos en Europa en la semana anterior, lo máximo que la región ha visto en una sola semana desde que comenzó la pandemia.

En las últimas semanas, Alemania reportó un número récord diario de nuevas infecciones con más de 50.000, según datos de la Universidad Johns Hopkins.

Los Países Bajos también reportaron más de 16.000 casos, el número más alto del país desde que comenzó la pandemia, lo que llevó al gobierno a ordenar un cierre parcial el sábado que durará al menos tres semanas.

A medida que aumentaron los casos hacia fines del mes pasado, Bélgica volvió a imponer algunas restricciones para atajar el virus, incluido el requisito de usar mascarillas en lugares públicos. También se debe mostrar un pase Covid-19 para ingresar a bares, restaurantes y gimnasios. El documento muestra que está completamente vacunado, ha tenido una prueba negativa reciente o se ha recuperado recientemente de la enfermedad.

No obstante, el país registró más de 15.000 casos nuevos el lunes.

A pesar del aumento, las tasas de mortalidad diaria en los tres países se han mantenido relativamente estables en comparación con los picos anteriores. Los expertos atribuyen a la alta vacunación el debilitamiento del vínculo entre el número de casos y las hospitalizaciones y muertes.

“Afortunadamente, allí la alta cobertura de vacunación limita en gran medida el número de muertos y hospitalizaciones”, dijo a NBC News por correo electrónico Tom Wenseleers, biólogo evolutivo y bioestadístico de la universidad KU Leuven en Bélgica.

Bélgica reportó cientos de muertes al comienzo de la pandemia y de nuevo en el otoño pasado cuando una segunda ola de casos forzó un cierre nacional. El país ha visto “la capacidad hospitalaria probada” en las últimas semanas, dijo Wenseleers. Pero las muertes parecen haberse disociado de las altas tasas de casos, agregó.

‘Verdaderamente desastroso’

Sin embargo, no se puede decir lo mismo de los países de Europa del Este, donde, según Wenseleers, la situación es “verdaderamente desastrosa”.

En las últimas tres semanas, Rumania, con 591; Bulgaria, con 334; y Letonia, con 64, han informado de muertes diarias récord, según datos de Johns Hopkins. El número de casos también ha aumentado.

Wenseleers califica esto de “preocupante” y cree que la baja aceptación de la vacuna y la indecisión de la gente son, en gran parte, los culpables.

“No se debe a la falta de vacunas”, dijo, y señaló que la Unión Europea adquirió vacunas de forma conjunta, por lo que los 27 estados miembros “pudieron comprar cantidades equivalentes”.

“A pesar de tener acceso a las vacunas, esos países no lograron convencer a su población para que se vacunen”, agregó.

Al menos una de cada tres personas en países de Europa del Este no confía en la atención médica, en comparación al 18 por ciento de las personas que, en promedio, desconfían de la inmunización en el resto del bloque europeo, según una encuesta de la Comisión Europea conocida como Eurobarómetro, de la que informó Reuters.

Rumania y Bulgaria se encuentran entre los países con las tasas más bajas de consumo de vacunas en todo el continente, según el rastreador de vacunas de la UE.

Los últimos datos muestran que menos del 23% de la población adulta en Bulgaria ha sido completamente vacunada contra el Covid-19, mientras que poco más de una cuarta parte recibió al menos una inyección. En Rumania, cerca del 34% de la población mayor de 18 años está completamente vacunada, mientras que casi el 38% ha recibido al menos una dosis.

La encuesta del Eurobarómetro mostró que las personas en estos dos países estaban entre las menos propensas a expresar entusiasmo por vacunarse.

El rastreador de vacunas también mostró que otros países de Europa del Este tienen tasas de vacunación bajas en comparación con sus vecinos occidentales.

Esto “significa que las altas tasas de casos allí se traducen (en) un número muy alto de muertes”, dijo Wenseleers.

Al acercarse al primer invierno con la variante delta, Danny Altmann, profesor de inmunología en el Imperial College de Londres, dijo que “no estaba seguro de si la gente en Europa del Este se da cuenta de lo severa que siendo la pandemia en la época de delta”.

“Es incesante”, dijo Altmann. Mientras algunos países de Europa del Este estén “en el extremo de la vacilación ante las vacunas (...) no hay posibilidad de lidiar con esta pandemia en estas condiciones”, explicó.

En Austria, un estado europeo que durante mucho tiempo ha sido un puente entre el este y el oeste, el Gobierno ordenó este domingo un cierre nacional para las personas no vacunadas en un intento por frenar la rápida propagación del coronavirus en el país.

La medida significa que a las personas no vacunadas mayores de 12 años se les prohibirá salir de sus hogares a partir de la medianoche del domingo, excepto para actividades básicas como trabajar, comprar alimentos, salir a caminar o recibir inyecciones.

“Es nuestro trabajo como gobierno de Austria proteger a la gente”, dijo el canciller Alexander Schallenberg a los periodistas en Viena. “Por lo tanto, decidimos que a partir del lunes... habrá un bloqueo para los no vacunados”.

Eric Feigl-Ding, epidemiólogo y miembro principal de la Federación de Científicos Estadounidenses, dijo que las altas tasas de mortalidad deberían ser “una advertencia” para otras naciones con bajas tasas de vacunación.

Si bien Feigl-Ding cree que el enfoque más efectivo es uno de múltiples frentes, incluidas medidas como el uso de mascarillas y distanciamiento social, explicó que las vacunas y las dosis de refuerzo son fundamentales para prevenir la propagación del Covid-19.

Wenseleers coincide con esto y dice que los estadounidenses deberían estar atentos a la situación que se desarrolla en Europa.

Los estados de Estados Unidos, con tasas de vacunación altas o bajas, podrían analizar el número de casos de Europa y tomarlo como “una señal de que Estados Unidos también podría ver un resurgimiento”, dijo.

En ambos lados del Atlántico, “convencer a la mayor cantidad de personas para que se vacunen debería ser la máxima prioridad”, junto con “establecer campañas de refuerzo” para quienes tienen mayor riesgo, dijo.

Tomado de Noticias Telemundo


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