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Yoshihide Suga, mano derecha del renunciante primer ministro de Japón, Shinzo Abe, anunció oficialmente el miércoles su candidatura para reemplazarlo, y es a ojos de todos el gran favorito para dirigir el país.

"He decidido anunciar mi candidatura", dijo Suga, en una rueda de prensa en la que se comprometió, si gana, a continuar la línea de gobierno de Abe.

Suga, de 71 años, está considerado desde hace tiempo un sucesor potencial de Abe, con el que ha trabajado desde hace años en cargos como consejero, portavoz del gobierno y coordinador entre ministerios y agencias del Estado.

Desde que Abe anunció de manera inesperada que quería dejar el cargo por motivos de salud, Suga se convirtió en uno de los grandes favoritos de las elecciones internas del Partido Liberal Demócrata, que se celebrarán el 14 de septiembre. 

La campaña interna para estas primarias comenzará el 8 de septiembre y después de las elecciones se celebrará una votación en el Parlamento, probablemente el 16 de septiembre, considerada una mera formalidad ya que el PLD controla las dos cámaras junto a su aliado, el partido Komeito.

La mayoría del PLD ya habría prometido su apoyo a Suga, con lo que su victoria parece un hecho.

El martes, el PLD decidió optar por una votación reducida y rápida en la que solamente los diputados y los responsables regionales del partido podrán participar. 

Los otros dos candidatos ya declarados para reemplazar a Abe, Shigeru Ishiba y Fumio Kishida, ambos de 63 años, se ven perjudicados por este sistema de votación que excluye a los militantes de base del partido, donde se encuentran sus mayores apoyos.

El presidente del consejo general del PLD, Shunichi Suzuki, explicó el martes que se había elegido este sistema porque la situación es urgente, debido a los problemas de salud de Abe.

El primer ministro, de 65 años, en el cargo desde finales de 2012, quiere dimitir por la agravación de una enfermedad intestinal crónica, una colitis ulcerosa. Este problema de salud ya le obligó a poner fin de forma precipitada a su primer mandato como jefe de gobierno en 2007.

Abe dijo que permanecería en el cargo hasta que su sucesor sea nombrado.

- Grandes desafíos -

Suga ya fue fundamental en el retorno al poder de Abe, en 2012. Hijo de un agricultor de la región de Akita (norte), los orígenes humildes de Suga, que se pagó él mismo sus estudios, lo hacen desmarcarse de los grandes nombres del PLD, todos ellos pertenecientes a importantes familias políticas.

Los desafíos del futuro primer ministro serán colosales y van desde la gestión de la pandemia del coronavirus a la recesión económica, pasando por las complicadas relaciones con China y Corea del Sur, y los Juegos Olímpicos de Tokio, que se postergaron y siguen en la cuerda floja.

Ishiba y Kishida hicieron en estos días un balance crítico de la política económica de Abe, que según ellos fue positiva para las grandes empresas y los mercados financieros, pero olvidó a los hogares con ingresos pequeños y a las zonas rurales.

Shigeru Ishiba, que fue ministro de Defensa entre 2007 y 2008, goza de apoyo ciudadano, pero no de muchos pesos pesados del partido que le reprochan sus cambios de opinión constantes y sus críticas a Abe. 

Fumio Kishida fue jefe de la diplomacia japonesa de 2012 a 2017, pero no tiene la notoriedad ni el carisma necesarios, aunque durante algún tiempo fue considerado el favorito de Abe para sustituirlo en el cargo.