Escucha esta nota aquí

El maestro de escuela Pedro Castillo fue proclamado ayer presidente electo de Perú, tras seis semanas en vilo luego del reñido balotaje del 6 de junio y denuncias de fraude de su rival Keiko Fujimori.

“Proclamo presidente de la república a don José Pedro Castillo Terrones”, dijo en una breve ceremonia virtual el titular del Jurado Nacional de Elecciones (JNE), Jorge Luis Salas, luego de que este órgano terminara de resolver numerosas impugnaciones y apelaciones de Fujimori.

“En nombre de mi familia quiero saludar a las autoridades electorales [...], saludar también a los partidos políticos que hemos participado en esta fiesta democrática”, dijo Castillo tras la proclamación ante cientos de partidarios congregados en la sede de su partido Perú Libre en Lima.

“Queridos compatriotas, traigo acá el corazón abierto para todos y cada uno de ustedes”, añadió el maestro, que tomará las riendas del país suramericano en nueve días.

“¡Por fin!”

El escrutinio actualizado del 100% de las actas hecho por el órgano electoral (ONPE) dio el triunfo a Castillo con el 50,12% de los votos frente al 49,87% de Fujimori, quien venía denunciado un supuesto “fraude”, sin aportar pruebas concluyentes, a pesar de que los observadores de la OEA, Estados Unidos y la Unión Europea afirmaron que la votación fue limpia.

Castillo, de 51 años, obtuvo 44.263 votos más que su adversaria, según el escrutinio actualizado.

El anuncio del JNE desató un carnaval entre los cientos de campesinos que acampaban desde hace semanas en apoyo a Castillo frente a la sede de ese cuerpo electoral en el centro de Lima.

“Por fin tenemos presidente”, dijo a la AFP Rosa Huamán, una ama de casa de 27 años del distrito limeño de Ate, mientras la multitud coreaba “sí se pudo”.

Tras un quinquenio de convulsiones políticas que llevaron a Perú a tener tres presidentes en cinco días en noviembre de 2020, el país vivía bajo tensión desde el balotaje debido a la demora en conocerse oficialmente al vencedor.

Centenares de militares retirados realizaron mitines, algunos exhibiendo sables, para rechazar el supuesto “fraude” y pedir que las Fuerzas Armadas impidieran que Castillo llegara al poder.

Fujimori, que deberá ir a juicio por supuesto lavado de dinero al no ganar la presidencia, presentó numerosas impugnaciones para dilatar la proclamación del vencedor, mientras sus partidarios exigían en las calles anular el balotaje y convocar a nuevas elecciones.

Sin embargo, pocas horas antes de la proclamación, la dirigente anunció que reconocería los resultados.

Comentarios