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El papa Francisco recibió ayer en el Vaticano, por primera vez, al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, una audiencia de media hora durante la cual hablaron de "promover la paz en el mundo".

El encuentro, muy esperado y precedido por tensiones, comenzó temprano en el estudio privado del papa, en el segundo piso del palacio apostólico, y bajo imponentes medidas de seguridad, según la agencia AFP.

Hubo "un intercambio de puntos de vista sobre algunos temas relacionados con la actualidad internacional y con la promoción de la paz en el mundo a través de la negociación política y el diálogo interreligioso", informó el Vaticano.

"Se ha manifestado satisfacción (...) por el compromiso común en favor de la vida y de la libertad religiosa y de conciencia", recalca la nota vaticana, que pidió además "una colaboración serena" incluso en campos como "la asistencia a los inmigrantes".
El presidente estadounidense y su esposa Melania, vestida rigurosamente de negro y con mantilla, llegaron a las suntuosas salas del Vaticano acompañados por una comitiva de unas doce personas.

Trump escuchó al papa
El papa recibió con un apretón de manos a un sonriente Trump en la puerta de la biblioteca, tras lo cual lo invitó a entrar al recinto para sentarse a solas y frente al escritorio papal. Un traductor asistía al encuentro.

"Welcome" (bienvenido), dijo el papa a lo que Trump respondió "es un honor".
Los dos líderes tienen posiciones opuestas sobre temas como migración, cambio climático, venta de armas, pena de muerte, e islam, por lo que la reunión había generado muchas expectativas.   "Gracias, gracias. No olvidaré lo que me ha dicho", aseguró Trump al papa al término del encuentro.

El papa aprovechó la ocasión para regalarle al mandatario estadounidense un emblemático texto suyo sobre la paz titulado La no violencia, estilo de una política para la paz, escrito con ocasión de la Jornada Mundial de la Paz 2017, a modo de transmitir sus ideas de paz. 

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