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El puerto de Beirut, escenario en agosto de una enorme detonación que arrasó barrios enteros de la capital libanesa, tuvo "suerte" al librarse de que explotaran otras materias peligrosas, según una empresa alemana que trató medio centenar de contenedores de productos químicos.

El experto en materiales químicos Michael Wentler, que dirige el proyecto para la empresa Combi Lift, afirma que en el puerto de Beirut había almacenados miles de litros de sustancias peligrosas desde hacía más de diez años, en unos contenedores que estaban muy deteriorados.

"Encontramos sustancias que habrían provocado una explosión si se hubieran mezclado", explicó Wentler a la AFP. "El puerto tuvo suerte, los contenedores estaban alejados" unos de otros, subrayó.

Combi Lift, especializado en el transporte de pesos pesados, ha tratado 52 contenedores de sustancias químicas peligrosas, según un contrato firmado en noviembre con las autoridades libanesas.

"Nunca me había visto confrontado a una situación así", aseguró Wentler.

"Un mar o un río de sustancias amarillas y verdes se desbordó" de varios contenedores, contó. "Los productos químicos borboteaban", explicó.

Los contenedores se encontraban desde hacía más de diez años en siete lugares distintos, al aire libre, en frente del lugar donde tuvo lugar la explosión el pasado 4 de agosto.

Se hubieran podido incendiar fácilmente, pues se desataron varios focos, de origen desconocido, por todo el puerto después de la catástrofe, que causó más de 200 muertos y más de 6.500 heridos.

Beirut habría quedado "destruido" si eso hubiera ocurrido, destacó en noviembre el director interino del puerto, Bassem al Kaissi.

Cargamento misterioso 

La gigantesca explosión fue causada por el almacenamiento --sin medidas de precaución, algo que reconocieron incluso las autoridades libanesas-- de una gran cantidad de nitrato de amonio.

Las autoridades todavía no explicaron porqué atracó en Líbano el buque que transportaba ese cargamento, ni porqué este fue almacenado durante más de seis años.

Según el equipo de Combi Lift, las sustancias químicas que trató tampoco contaban con ningún registro claro sobre su origen ni sobre las causas de su abandono.

Exceptuando su fecha de entrada en el puerto, "ninguna de las autoridades del puerto parece saber nada sobre esos cargamentos", afirmó Michael Wentler.

"No creo que las autoridades portuarias sepan lo que hay" en el puerto, lamentó el experto.

El estallido dañó seriamente los contenedores inspeccionados por la empresa, muchos de los cuales ya se encontraban en mal estado anteriormente. Algunos incluso estaban agujereados, corroídos por la sustancias ácidas que albergaban.

"No se pudo levantar ni desplazar muchos contenedores, por el pésimo estado en el que se encontraban", afirmó Michael Wentler.

Por ello, los expertos tuvieron que descargarlos a mano.

Una operación que no estuvo exenta de riesgos. El jefe del proyecto afirmó que de no haber sido por el equipo especial que llevaba hubiera podido sufrir un accidente con ácido clorhídrico, que se coló por el fondo del barril, corroído, cuando lo levantó.

Esta sustancia corrosiva y tóxica representa el 60% de los productos químicos descubiertos, según Wentler.

La empresa también extrajo miles de litros de acetona, altamente inflamable, y de peróxido de hidrógeno, una sustancia utilizada sobre todo por su poder blanqueador. Si entran en contacto, estas dos sustancias pueden provocar una fuerte explosión, advirtió el experto.

Afortunadamente, los contenedores de acetona y de peróxido de hidrógeno estaban almacenados en lugares separados, precisó.

El producto químico "más peligroso" que trató la empresa era el ácido fluorhídrico, una sustancia corrosiva que puede causar la muerte si penetra en la piel y en el sistema sanguíneo, según Wentler.

Todas las sustancias recuperadas fueron almacenadas en contenedores especiales que Combi Lift transportará a Alemania a finales de febrero.

Sin embargo, el gobierno libanés todavía no le ha pagado a la empresa los dos millones de dólares que le debe, afirmó Wentler, que explicó que antes del traslado se debe haber efectuado la mitad del pago.

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