Escucha esta nota aquí

La iniciativa de diálogo para Libia propuesta el sábado (6.06.2020) por Egipto incluye un alto el fuego y la exigencia de la retirada de todos los mercenarios extranjeros de territorio libio.

El viceministro de Asuntos Exteriores emiratí, Anwar Gargash, escribió en su cuenta de Twitter que el respaldo estadounidense a la propuesta del presidente de Egipto, Abdelfatah al Sisi, "fortalecerá el empuje árabe e internacional para un alto el fuego inmediato, la retirada de las tropas extranjeras y la vuelta a la vía política".

Asimismo, pidió no regresar a la dinámica de hace un "siglo" con intervenciones militares abiertas y desoyendo la voluntad internacional que aboga por una solución política en Libia.

El pasado sábado, Al Sisi planteó en una declaración pública en presencia del mariscal Hafter, con el que se había reunido en El Cairo, la entrada en vigor de un cese del fuego a partir de la mañana de este lunes (8.06.2020).

El presidente egipcio, uno de los principales aliados de Hafter, indicó que además se debe llevar a cabo la retirada de los mercenarios que luchan en ambos bandos, desmantelar las milicias libias y entregar sus armas.

Además del apoyo militar de Egipto, Hafter cuenta con el de Abu Dabi, al que el Gobierno de Acuerdo Nacional sostenido por la ONU en Trípoli (GNA) acusa de emplear su aviación, incluidos drones, en la guerra libia, mientras que el GNA cuenta desde principios de años con un destacado apoyo de mercenarios sirios reclutados por Turquía.

Desde que, en abril de 2019, Hafter -al que también apoyan Jordania, Arabia Saudí, Sudán, Rusia y Francia- pusiera cerco a la capital para arrebatársela al GNA -que cuenta con el respaldo de Italia y Catar-, el enfrentamiento se ha tornado en un conflicto multinacional privatizado sin ejércitos, librado por milicias y mercenarios.