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La pandemia de coronavirus, que golpea al mundo y tiene a los argentinos en cuarentena obligatoria, sigue avanzando. En el país superó una nueva barrera, la de los 300 muertos, según los datos de ayer aportados por el Ministerio de Salud de la Nación y publicados por Clarín. El 40% de los fallecidos residía en la provincia de Buenos Aires. Otros 97 vivían en la Ciudad. Córdoba y Chaco le siguen en la lista de víctimas fatales con 20 casos cada uno.

Además, hay un aumento en el ritmo de los decesos. Argentina llegó a los primeros 100 fallecidos en 38 días. Tardó mucho menos en arribar a los 200, apenas 14 días. En tanto, entre la noticia de los 200 y 300 muertos pasaron solo 11.

Entre los fallecidos hay más hombres que mujeres. Esta tendencia quedó evidenciada desde la radiografía de los primeros 100 muertos. Sin embargo, la brecha se redujo notablemente. En ese momento, con un centenar de víctimas fatales, el 74% de los muertos era hombre contra un 26% de mujeres. Esto llamaba la atención ya que en contagios estaban parejos: 52,6%, ellos; y 47,4%, ellas. Hoy, alcanzados los 300 muertos, hay un 59,7% de hombres fallecidos contra un 40,3% de mujeres.

El promedio de edad de los casos fatales se elevó: pasó de los 69,3 años con el centenar inicial a 73,6 en la actualidad.

La víctima más joven entre los 200 y 300 muertos fue el número 227, un hombre de Chaco que tenía 33 años. También se reportó un fallecido de 37 años, oriundo de la provincia de Buenos Aires, el 212. Y otro de Río Negro que tenía 38, fue el fallecido 214.

Sin embargo, no fueron los más jóvenes si se contempla la totalidad de los muertos: ya había perdido la vida como consecuencia del coronavirus un hombre de 27 años, de la provincia de Buenos Aires, el número 130; y otro de 31, oriundo de la Ciudad, el 173.

La aparición de infectados en varios geriátricos porteños -Apart Incas, de Belgrano; San Lucas, de Parque Avellaneda; y Beit Sion, de Flores- derivó en mucha gente mayor contagiada y en fallecidos de edad avanzada. Entre las víctimas fatales figura una mujer de 99 años que residía en la Ciudad, la víctima 239. Otras dos mujeres de 94 (248 y 252) y un hombre de 93 (258), también de CABA.

En los reportes diarios difundidos por la cartera de Salud dejaron de dar detalles sobre factores de riesgo de los fallecidos o sobre la forma en la que contrajeron el virus por lo que esa información solo se conoció en algunas ocasiones y estuvo basada en lo que compartieron provincias, municipios o familiares de los afectados.

El 7 de marzo, con apenas ocho casos confirmados, falleció el primer argentino. Se llamaba Guillermo Abel Gómez, tenía 65 años. Estuvo en el Hospital Argerich. Había viajado a Francia y tenía enfermedades preexistentes. De ahí en más los muertos no cesaron.

Hoy hay 122 víctimas fatales en la provincia de Buenos Aires, donde se encuentran 2.061 infectados. La Ciudad está segunda en cantidad de personas que perdieron la vida. Son 97 y 1.796 positivos.

En Córdoba y en Chaco ya reportaron 20 muertos. También hay fallecidos en las provincias de Río Negro (11), Mendoza (9), Neuquén (6), La Rioja (7), Tucumán (3), Santa Fe (2) y Misiones (1).

Para el infectólogo Lautaro de Vedia, del Hospital Muñiz, el aumento en el ritmo de muertos tiene que leerse en el contexto de que hay más contagios. "Esto es esperable y, seguramente, se siga acelerando, más que nada cuando nos toque salir de la cuarentena", advierte.

"Lo positivo es que los hospitales no están colapsados. Eso quiere decir que los pacientes reciben buena atención y no mueren por un déficit en el sistema de salud, por falta de respiradores o por tener que soportar mucha espera, como está ocurriendo en otros países", destaca el ex presidente de la Sociedad Argentina de Infectología (SADI).

Dice que tal vez entre los varones haya más factores de riesgo, como EPOC, tabaquismo y enfermedades cardiovasculares, y que eso explique que representen un porcentaje mayor de los muertos. En tanto, pide recordar los casos de infectados y fallecidos en geriátricos y afirma que "llevaron el promedio de edad de las víctimas fatales hacia arriba".

Por último, remarca que entre los casos fatales más jóvenes suele haber factores de riesgo, como insuficiencia renal o hepática. "No siempre. Nada es absoluto. Pero cuando hay fallecidos en el hospital nosotros preguntamos y, en general, tenían alguna patología de base", suma.

Eduardo López, infectólogo del Hospital Gutiérrez, resalta que la letalidad se ubica entre el 5% y el 6% mientras que la mortalidad cada 100.00 habitantes es muy baja: cercana al 0,5. "Es una de las más bajas de América Latina", insiste.

Dice que son más los hombres fallecidos porque hay estudios que muestran que las mujeres tienen una mejor respuesta inmunológica frente al Covid-19.

La aceleración en el ritmo de los decesos la asocia con el contagio de gente más grande. "La situación en los geriátricos tuvo que ver, lo mismo pasó en España", sostiene López, quien coincide en que la buena noticia tiene que ver con que, hasta el momento, el sistema de salud está en condiciones de responder. "En la Ciudad solo están ocupadas el 40% de las camas de terapia intensiva. Tanto en el sector público como en el privado. Es importante que siga así", aporta.

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