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Las medidas económicas anunciadas por el Gobierno de Lenín Moreno -que incluyen, por ejemplo, la eliminación de empresas públicas y la reducción del salario de los funcionarios públicos- no convencen a los sectores sociales.

En Quito, Guayaquil y Cuenca, este 22 de mayo, se convocaron manifestaciones de los trabajadores de la empresa TAME, estudiantes y maestros. También hubo protestas de los trabajadores de Correos del Ecuador.

En Guayaquil, el vicepresidente Otto Sonnenholzner dijo que salir a movilizarse es “un atentado contra la vida, es una irresponsabilidad”.

Los primeros en oponerse a las medidas del Gobierno fueron los trabajadores de Ferrocarriles. Por segundo día consecutivo, los trabajadores protestaron en contra de la liquidación de la empresa o, como ellos advierten, su posible privatización. 

Marcelo Tapia, secretario del Comité de Empresa, insistió en su invitación al presidente de la República para que se reúna con ellos. “Este patrimonio, que hoy piensa cerrarse, no debe darse por ningún motivo”, dijo en declaraciones al medio digital Wambra. 

Los trabajadores de Correos del Ecuador, otra de las empresas que será liquidada por decisión del Gobierno, también se manifestaron en Quito y Cuenca. Ellos aseguran que son más de 900 personas las que se quedarían sin trabajo en medio de la emergencia sanitaria.

Mientras que la marcha de los integrantes de la Red Nacional de Maestros inició en el parque Centenario de Guayaquil, centro de la ciudad. Los docentes rechazan el decreto presidencial que reforma la Ley Orgánica de Servicio Público con respecto a la reducción a la jornada laboral. 

Aseguran que el descuento del 16,6% en los salarios, contemplado por la rebaja de una hora en el magisterio, atenta contra los derechos de los trabajadores. “Dinero para la educación y no para la corrupción”, gritaron una decena de maestros en la protesta, que fue resguardada por miembros de la Policía. 

Los estudiantes del colegio Mejía también protestaron: en su caso, por la decisión del Ejecutivo de reducir el salario de los maestros. 

Por su parte, los empleados de la aerolínea TAME protestaron en Quito, en las afueras del edificio matriz, en horas de la mañana. 

Mauricio Naranjo, presidente de la Asociación de Empleados, dijo que tienen tres pedidos concretos: el pago de los salarios pendientes desde marzo, liquidaciones justas y apegadas a la ley y que la empresa siga funcionando. 

El abogado de los trabajadores, Juan Pablo Albán, además, puso en duda la vía legal que escogió el Gobierno para liquidar la empresa. Según dijo, es cuestionable que con un decreto ejecutivo se puede eliminar una compañía creada por ley y que tiene 57 años. 

Albán insistió en que la quiebra de la empresa no es culpa de los 933 trabajadores que perderían sus trabajos, sino de las “malas administraciones”. Tomado del diario Primicias, de Ecuador