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España y otros países europeos comenzaron ayer a vacunar a los niños contra el covid-19, pero la vacunación no bastará para frenar la variante ómicron, que en enero podría ser dominante en la región, advirtió el centro europeo de enfermedades.

A diez días de la Navidad, el Centro Europeo para la Prevención y Control de Enfermedades (ECDC) subió un escalón su evaluación del riesgo de esta variante, a “muy elevada”, y dijo que “la vacunación sola no permitirá impedir el impacto de la variante ómicron”.

También recomendó medidas como la vuelta al teletrabajo y una mayor prudencia en las celebraciones de fin de año.

Pero un endurecimiento de las restricciones sanitarias puede ser difícil de implementar en algunas zonas de Europa tras casi dos años de pandemia.

En Alemania, la Policía intervino ayer en Dresde (Sajonia), feudo del movimiento antirrestricciones y de la extrema derecha, luego de amenazas de muerte contra el ministro-presidente regional, Michael Kretschmer.

Ante el Parlamento, el nuevo canciller alemán, Olaf Scholz, dijo que su país se “defenderá” contra una “minoría de extremistas” antivacunas.

En ciertas regiones del país, como en Baviera o en Berlín, las autoridades empezaron a vacunar a los niños menores de 12 años.

Dinamarca, Austria, Grecia, Hungría y España también iniciaron la inmunización de este sector.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), es el grupo de edad más afectado por los contagios. A finales de noviembre la agencia de medicamentos europea autorizó para ellos la vacuna de Pfizer-BioNTech.

“Para abrazar sin límites”

España, uno de los países con mayores tasas de vacunación en Europa, comenzó a inmunizar a los niños de entre 5 y 11 años en escuelas, vacunódromos y hospitales, dependiendo de las regiones.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, dijo esperar que la aplicación de las vacunas a los niños haga de su país “un ejemplo ante el mundo”.

El Gobierno lanzó un anuncio televisivo para promover la inmunización, en el que algunos niños dicen que es su turno de recibir el pinchazo “para abrazar sin límites”, “para ayudar a acabar con el virus” y “para proteger a las personas mayores”.

Según un sondeo, un 74% de los padres españoles con hijos en esas edades quieren vacunarlos.

En Grecia, que abrió también ayer, miércoles, su campaña de inmunización, se han adjudicado más de 30.000 citas para niños.

Francia solo aprobó la vacunación en niños con riesgo de desarrollar una enfermedad grave, pero el Gobierno estudia expandirla a todos voluntariamente.

Otros países como Italia, Polonia, Portugal o la República Checa lanzarán campañas similares en los próximos días.

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