Escucha esta nota aquí

Según muchos líderes políticos, el mundo entró en guerra contra el coronavirus, ¿pero es comparable una pandemia a un conflicto? Si bien
expertos reconocen el efecto movilizador de la jerga bélica, también
alertan contra el hartazgo de la población, buena parte resignada en el
sofá de casa.

"Estamos en guerra", repitió ocho veces el presidente francés

Emmanuel Macron en un discurso a la nación el 16 de marzo, en el que
anunció el endurecimiento de las medidas de confinamiento de los
franceses. Otros dirigentes retomaron el término:, desde Donald Trump, que se

definió como "un presidente en tiempos de guerra", hasta el español
Pedro Sánchez ("Europa está en guerra"), pasando por el gobernador del
Estado de Sao Paulo, Joao Doria, ("No estamos de vacaciones, estamos en
una guerra").El término "guerra", ya sea empleado en la lucha contra el yihadismo,

 el narcotráfico o una epidemia, busca apelar según los observadores a
la unidad nacional, de manera que la sociedad en su conjunto se movilice
 junto al Estado detrás de la misma causa
.

En el caso particular del coronavirus, también es citado con el fin

de que la sociedad "tome conciencia del peligro", explica a la AFP
Jean-Pierre Maulny, director adjunto del Instituto de Relaciones
Internacionales y Estratégicas de París.  Fue el caso del presidente Macron, que no escondió en su discurso su

indignación de ver a muchos franceses apiñados en parques y mercados
pese al riesgo de contagio.- Economía de guerra -   

Según Maulny, se dan además "criterios objetivos" para comparar la pandemia a una guerra.

"En primer lugar, hay un enemigo, que es el virus, y obliga al Estado

 a tomar disposiciones excepcionales", como el confinamiento
generalizado de la población, explica."También nos encontramos con una economía de guerra", que incluye la

posibilidad de que el Estado se endeude por encima del límite legal, la
aprobación de medidas financieras excepcionales de apoyo a las empresas y
 un aumento del presupuesto militar.

Finalmente, "tenemos soldados, que son sobre todo nuestros médicos y

enfermeros. La gente sale cada tarde a los balcones a aplaudirlos", de
la misma manera que los civiles se movilizan para apoyar a los
combatientes en el frente, indica Maulny.- Defensa pasiva -

Pero esta comparación por parte de la clase dirigente también puede acabar siendo contraproducente."Es legítimo apelar a esta metáfora de la guerra", coincide Bénédicte

 Cheron, doctorada en historia y especialista en relaciones
ejército-sociedad. Es además "un campo semántico frecuente para el poder político cuando

 está en dificultades ante una crisis. Busca reforzar su posición
soberana y mostrar su poderío
". 

Pero, afirma, es "solo una comparación, no es la realidad" de la pandemia.

Así, cuando el término "es utilizado de forma sistemática y en todos
los ámbitos, hay un riesgo de banalización y por tanto de
desmovilización y saturación" de la sociedad, según Cheron.Como ejemplo, cita al ministro francés de Agricultura, Didier

Guillaume, quien llamó a quienes están desocupados a "unirse al gran
ejército de la agricultura"
y desplazarse al campo a echar una mano en
las cosechas."Y ya que hablamos de guerra, lo más adecuado en esta situación", en

que buena parte de la población mundial no puede salir de casa, "sería
hablar de defensa pasiva", como durante los bombardeos alemanes contra
Inglaterra en la Segunda Guerra Mundia
l. Se instaba a la población a
mantener "la calma y la sangre fría por el bien común".- "Próximas víctimas" -"No se declara la guerra a un virus: se le investiga, se trata de

controlar su velocidad de propagación, hallar (...) una vacuna. Entre
tanto, se protege y se trata a todos los enfermos.
En una palabra, se
aprende a vivir con el virus", estima por su parte Maxime Combes,
economista y portavoz de la organización altermundialista ATTAC.Algunos comentaristas también arremeten contra el uso del término,

como el colaborador del diario británico Guardian, Simon Tisdall, para
quien la comparación "solo sirve para alimentar el miedo". "Líderes
mundiales, aparquen este vocabulario bélico. Ustedes podrían ser las
próximas víctimas (políticas)", afirma.Finalmente, ¿podría el coronavirus dejar tantos muertos como una

guerra? Los centenares de muertes diarias en Italia y España y las
previsiones de algunos científicos pueden hacer temer lo peor, pero es
"demasiado temprano para saberlo", según Maulny."Precisamente, se toman medidas de guerra para evitar encontrarnos con los mismos efectos de una guerra", añade.



Tags

Comentarios