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El Departamento de Estado de EE.UU. incluyó ayer miércoles a siete compañías cubanas, entre ellas la institución financiera Fincimex, agente principal de la empresa de transferencia de remesas Western Union en Cuba, en la "lista negra" de firmas con las que los estadounidenses tienen prohibido realizar cualquier transacción. La Habana rechazó las sanciones y dijo que era "vergonzoso y criminal" recrudecer el embargo contra la isla.

En un comunicado, el Departamento de Estado señaló que esas "subentidades", como las denominó, "benefician desproporcionadamente a la dictadura de los Castro", a la que acusa de utilizar " las ganancias de estos negocios para oprimir al pueblo cubano y financiar su interferencia en Venezuela".

Entre las empresas afectadas está la Financiera Cimex S.A (Fincimex), que es el agente principal de Western Union, con presencia en las 16 provincias y 168 municipios de la isla caribeña. Fincimex emite, además, las tarjetas prepago con las que el sector estatal cubano compra combustible en las gasolineras de la Unión Cuba-Petróleo (Cupet). Asimismo, a través de esta empresa se hacen los pagos a los propietarios de Airbnb en Cuba.

El Departamento de Estado dijo que "la incorporación de la institución financiera Fincimex a la Lista restringida de Cuba ayudará a abordar los intentos del régimen de controlar el flujo de divisas que pertenece al pueblo cubano". La decisión afectó además a tres hoteles que no fueron identificados, dos centros de buceo y un parque marino.

Cuba rechaza

Por su parte, La Habana rechazó las sanciones y dijo que era "vergonzoso y criminal" recrudecer el embargo económico, financiero y comercial contra la isla.

"Rechazo enérgicamente sanciones anunciadas por Secretario (Mike) Pompeo #EEUU contra 7 entidades de #Cuba, diseñadas para afectar a las familias cubanas", escribió el ministro cubano de Relaciones Exteriores, Bruno Rodríguez, en su cuenta de Twitter.

El canciller cubano calificó de "vergonzoso y criminal" recrudecer el embargo económico, financiero y comercial que el gobierno de Washington aplica al país caribeño en la actual situación de la pandemia por Covid-19.

El Departamento de Estado advirtió en la nota de que "la mayor parte de la industria turística de Cuba es propiedad y está operada por el Ejército cubano", por lo que insta a quienes visiten la isla a ser consumidores "responsables y evitar proporcionar fondos adicionales al régimen represivo y abusivo de los Castro".

De allí que alienta a los turistas a apoyar "a los pequeños empresarios cubanos que luchan por tener éxito a pesar de las fuertes restricciones impuestas por el régimen". "El pueblo cubano merece un Gobierno democrático, libertad de expresión y religión o creencias, prosperidad económica y respeto por los derechos humanos", puntualiza el comunicado estadounidense.