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Europa sigue avanzando hoy en su progresivo y cauteloso desconfinamiento, frente a la pandemia de coronavirus, que ya dejó más de 292.000 muertos en el mundo.

La Comisión Europea presenta hoy sus recomendaciones para una reapertura "gradual" y "sin discriminación" de las fronteras interiores de la Unión Europea (UE) y para poder hacer turismo con seguridad, una iniciativa que pretende salvar la lucrativa campaña estival.

"No va a ser un verano normal, pero si todos cumplimos con nuestra parte, no tendremos que enfrentarnos a un verano atrapados en casa o totalmente perdido para la industria del turismo", apuntó Margrethe Vestager, vicepresidenta de la Comisión Europea.

En el plan por fases previsto por Bruselas, la primera sería la actual, marcada por un cierre de las fronteras a los viajes "no esenciales". En la segunda, la Comisión propone levantar las restricciones entre países y regiones con una situación sanitaria similar y mejorando.

La fase final conduciría al levantamiento de todos los controles fronterizos dentro del espacio de libre circulación europeo Schengen, para lo que Bruselas pide a los países tener en cuenta criterios sociales y económicos, así como sanitarios.

El Fondo Monetario Internacional (FMI) ya advirtió de que la "dependencia" del turismo, que representa más del 10% del PIB de la UE y casi el 12% del empleo, agravará el impacto económico del coronavirus en las economías de España, Italia y Grecia.

Austria y Alemania ya anunciaron que prevén restablecer a partir del 15 de junio la libre circulación en su frontera común, cerrada desde mediados de marzo. Alemania apuntó que a partir de esa fecha prevé reabrir todas sus fronteras.

En Francia y España se levantaron otras restricciones, después de semanas de confinamiento que han dejado a la población exhausta y a sus economías paralizadas.

Una parte de los niños franceses pudieron volver a clase y algunas playas podrán abrir el próximo fin de semana para pasear o hacer deporte.

En España muchas personas se sentían contentas de poder volver a los bares, con medidas estrictas de higiene y distanciamiento social. 

Sin embargo, las autoridades españolas decidieron ayer que las personas que lleguen desde el extranjero tendrán que someterse a una cuarentena de 14 días.