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Sobornos de la constructora brasileña Odebrecht por unos 4,4 millones de dólares financiaron la campaña electoral del expresidente mexicano Enrique Peña Nieto en 2012, aseguró este martes el exjefe de la petrolera estatal Pemex Emilio Lozoya, citado por la Fiscalía.​

Lozoya, jefe de Pemex de 2012 a 2016, "está señalando que hubo una serie de sobornos por una cantidad que pasa los 100 millones de pesos, los cuales fueron fundamentalmente utilizados para la campaña de 2012, para la presidencia de la República", dijo el fiscal general, Alejandro Gertz, a la prensa.

"Esa cantidad de dinero (...) vino de Odebrecht", prosiguió el fiscal.

El exjefe de Pemex, a quien la fiscalía otorgó la figura de "testigo colaborador" y que enfrenta su juicio en libertad condicional, sostuvo que Peña Nieto (2012-2018) y su coordinador de campaña, Luis Videgaray, "fueron los que le ordenaron que ese dinero fuera entregado a varios asesores electorales extranjeros", subrayó Gertz.

En su denuncia, Lozoya también acusó a Peña Nieto y a Videgaray, entonces secretario de Hacienda, de comprar "votos para las reformas estructurales en 2013 y 2014", entre las que se encuentra la energética, que abrió el sector a capitales privados tras 75 años de monopolio estatal.

La Fiscalía no precisó si esas supuestas coimas también se pagaron con fondos de Odebrecht, que según el organismo obtuvo en México un "beneficio" de 39 millones de dólares por la "adjudicación de obras".

Lozoya, de 45 años, refirió cuatro testigos y "ha entregado recibos y un video" como sustento de sus acusaciones, apuntó Gertz.

La Fiscalía General "ha abierto la carpeta de investigación correspondiente" y comenzará a realizar todas las diligencias, anunció el funcionario.

Peña Nieto fue elegido a nombre del Partido Revolucionario Institucional (PRI), que gobernó México durante 71 años seguidos entre 1929 y 2000.

 "Fui intimidado" 

Lozoya, extraditado desde España el pasado 17 de julio tras su captura en febrero, es procesado por uso de recursos de procedencia ilícita, asociación delictuosa y cohecho.

El 30 de julio, la justicia mexicana resolvió procesarlo por esos delitos vinculados a Odebrecht, de la que habría recibido 10,5 millones de dólares en sobornos a cambio de contratos de obras, según la fiscalía.

El juez le concedió libertad condicional pero le impuso una serie de medidas cautelares que incluyen la prohibición de salir del país, el uso de un brazalete localizador y la obligación de presentarse cada 15 días ante la autoridad.

Lozoya también es procesado en el caso de la compra de una planta de fertilizantes que había estado inactiva durante 14 años y por la que Pemex pagó 485 millones de dólares.

El exfuncionario está acusado de haber recibido de parte de los propietarios de la planta un pago ilícito de 3 millones de dólares previo a la transacción.

La fiscalía sostiene que con los sobornos el exdirectivo habría adquirido, por medio de familiares, bienes inmuebles para "ocultar" el origen de los recursos y transfirió otros a cuentas bancarias en Europa.

La fiscalía también inculpó a Lozoya de "ocultar diversos movimientos y cuentas bancarias, particularmente cuando era coordinador" internacional de la campaña de Peña Nieto.

Abogado y economista con título de posgrado por la Universidad de Harvard, Lozoya ha sostenido que es inocente de todos los cargos.

"Fui intimidado, presionado, influenciado e instrumentalizado", aseguró en las audiencias.

El presidente de México, el izquierdista Andrés Manuel López Obrador, dijo días atrás que la figura de "testigo colaborador" permitiría que Lozoya diera "a conocer, como actor principal de toda esta rapiña, cómo fue que se repartieron el pastel".

"Nos importa mucho recuperar todo lo que se robaron", dijo López Obrador.