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En medio de protestas sociales y una contundente huelga general, las Fuerzas Armadas de Chile, a cargo de la seguridad de las ca­lles de Santiago, decretaron ayer el sexto toque de queda nocturno consecutivo para la capital, en medio de las protestas violentas y los saqueos que se repiten en va­rios puntos del país reclamando el fin de la represión militar.

Miles de personas se movili­zaron hasta la Plaza Italia, en el centro de Santiago de Chile, para mostrar de nuevo su rechazo al Gobierno del presidente, Sebas­tián Piñera, por séptimo día con­secutivo en medio de un estallido social que ya ha dejado 18 muer­tos en las protestas. 

La gente comenzó a llegar a la zona, que ha sido el punto de ma­yor confluencia de manifestantes, de forma independiente a lo largo de la mañana y con el paso de las horas la multitud se fue incre­mentando en un ambiente hasta el momento festivo y con escasa presencia de fuerzas del orden.

Ni militares, que están desplega­dos en muchas ciudades del país que se encuentran bajo estado de emergencia, ni Carabineros, han intervenido por ahora a causa de disturbios o desmanes. 

Los manifestantes llegaron con sus cacerolas para hacerlas sonar, una acción de descontento social que se ha replicado desde el vier­nes en todo Chile, sobre todo cuan­do comienzan a regir los diversos toques de queda nocturnos que en los últimos cinco días han limitado las libertades de movilidad perso­nal de los ciudadanos.

Toque de queda

 “El jefe de la Defensa Nacional de la región Metropolitana, ha decretado toque de queda des­de las 22:00 (1:00 GMT) del día 24 de octubre hasta las 4:00 del día 25 de octubre”, manteniendo el horario que la medida tuvo el miércoles, informó el Ejército en su cuenta de Twitter.

El Instituto Nacional de Dere­chos Humanos de Chile (INDH) indicó que de los 18 fallecidos hasta la fecha en el contexto de las protestas, al menos cinco murie­ron a balazos a manos de agentes del Estado. 

En el curso de las pro­testas, originadas a raíz del alza del precio del metro de Santiago y en las que hubo incidentes vio­lentos con barricadas, incendios y saqueos, ha habido más de 360 detenidos y unos 6.000 detenidos, según la Fiscalía nacional.

Derechos humanos

Mientras tanto, la Alta Comisio­nada de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Michelle Bachelet, anunció ayer el envío de una misión de verificación a Chile para investigar las posibles violaciones a las libertades fun­damentales durante las recientes protestas en ese país.

 “Tras monitorear la crisis desde el comienzo, he decidido enviar una misión de verificación para examinar las denuncias de viola­ciones a los derechos humanos en Chile”, destacó la expresidenta chi­lena en su cuenta oficial de Twitter.

“Parlamentarios y el Gobierno han expresado su interés en reci­bir una misión” de la Oficina de la ONU para los DDHH, añadió la representante, quien el lunes pidió diálogo entre el Gobierno de Chile y la sociedad civil para “calmar la situación”.