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La Fiscalía Especial Contra la Impunidad de Guatemala incautó una suma equivalente a casi 16 millones de dólares escondida en una residencia de la ciudad turística de Antigua, presuntamente producto de sobornos a un exfuncionario de gobierno, informó este viernes la entidad judicial anticorrupción.

El dinero en quetzales, dólares y euros fue encontrado en 22 maletas "apiladas" en un baño de la vivienda vacía en la colonial Antigua, 20 km al suroeste de Ciudad de Guatemala, dijo en conferencia de prensa Juan Francisco Sandoval, jefe de la Fiscalía Especial Contra la Impunidad (FECI). 

Sin dar detalles sobre el supuesto propietario del dinero, Sandoval explicó que el miércoles pasado iniciaron el allanamiento en la residencia -propiedad de una empresa no revelada-, tras ser alertados por una fuente sobre la existencia del dinero. 

Pero dada "la magnitud del hallazgo", el proceso de conteo y la inspección del lugar finalizaron este viernes, sin lograr capturas. 

"En la fiscalía se recibió información relacionada con la existencia de un inmueble en el que se almacenaban fuertes sumas de dinero en efectivo", relató Sandoval. 

"Según la información de la fuente, ese dinero podría ser producto de comisiones ilícitas de un funcionario público de una administración gubernamental anterior a la actual", añadió el fiscal, quien evitó proporcionar mayores detalles del caso que sigue en investigación. 

En la vivienda también fueron halladas cámaras ocultas conectadas a internet, con las que la fiscalía sospecha que se vigilaban desde el exterior los movimientos en esta residencia situada en la periferia noreste de Antigua.

La FECI, adscrita al Ministerio Público, investiga casos de alto impacto de corrupción. La instancia trabajó de la mano con la extinta Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala (Cicig) de la ONU, que destapó varios escándalos. 

Uno de los principales fue la revelación de un fraude en las aduanas que llevó a la renuncia en 2015 del entonces presidente Otto Pérez (2012-2015), acusado de liderar una red que cobraba sobornos a empresarios para evadir impuestos. 

Activistas sociales y el mismo Sandoval han denunciado que la FECI se mantiene bajo acoso de grupos a favor de la impunidad en el país debido a su labor.