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Mientras muchos países intentan poner en marcha sus campañas de vacunación contra el COVID-19, tan solo unos pocos han logrado llevarlas a cabo con una velocidad suficiente para que gran parte de sus ciudadanos hayan podido acceder a la inmunización. Entre tanto, la lentitud en la distribución de las vacunas ha avivado la frustración de muchos por no poder aplicárselas con prontitud. Este ha sido el escenario ideal para que, en los últimos meses, venga apareciendo una modalidad, para muchos discutida, en el sector turístico: el turismo de vacunas.

Cuba podría ofrecer viajes de vacunación

"Playas, cócteles, vacunas": así han recogido algunos medios alemanes las promesas cubanas de poder ofrecer en un futuro cercano su vacuna Soberana 02, ahora en su tercera fase de experimentación, a turistas que se animen a visitar la isla.

El director del (estatal) Instituto Finlay de Vacunas de Cuba, Vicente Vérez, anunció en enero pasado que "los turistas tendrán la opción, si lo quieren, de vacunarse en Cuba". Del mismo modo, detalló que Cuba trabaja en crear capacidades para producir 100 millones de dosis de su vacuna para satisfacer las necesidades internas y de otros países.

De acuerdo con las autoridades del Gobierno de Cuba, la iniciativa, que tiene un sentido humanitario, está desprovista de intereses comerciales y busca, entre otras, favorecer el sector turístico del país. "No somos una multinacional donde el propósito financiero es la razón número uno, nuestro fin es crear más salud", aseguró Vérez.

El turismo médico existe desde antes del COVID-19

A pesar de la controversia que han generado recientes titulares sobre los diferentes planes de agencias turísticas que ofrecen vacunación en terceros países –como sucedió recientemente en Emiratos Árabes, donde, según medios, las élites adineradas del Reino Unido estarían yendo a vacaciones de lujo en Dubái para vacunarse–, el turismo médico ha existido desde antes de la pandemia. Para no ir más lejos, Cuba tiene mucha experiencia con el turismo sanitario; tradicionalmente, muchos extranjeros han acudido a la isla para someterse a tratamientos de retina o citas con el dentista.

Costa Rica: "destino 'COVID-free'"

Otro país que tiene experiencia en turismo sanitario ha sido Costa Rica, donde también se viene estudiando la posibilidad de ofrecer próximamente vacunas de forma privada a turistas que decidan visitar el país centroamericano.

"Existe un programa que se está valorando a nivel gubernamental, en el cual estamos participando para poder hacer este año de Costa Rica un destino 'COVID-free'", aseguró a DW Massimo Manzi, director ejecutivo de la Cámara Costarricense de la Salud. "La vacuna para extranjeros podría ser un elemento más que complementaría esta propuesta", agregó.

Manzi enfatizó también que el concepto de ofrecer servicios médicos a turistas no es nada nuevo, en especial en países como Costa Rica, así como México. Según Manzi, estos han sido históricamente destinos de turismo médico por la diferencia de costos con respecto a otros países. No obstante, el experto italiano aclara que primero se deben cumplir ciertos requisitos para poder ofrecer el discutido servicio.

"En ese momento en Costa Rica solo tenemos aprobadas las vacunas de Pfizer/BioNTech y AstraZeneca. Y esos laboratorios, hasta ahora, solo están negociando vacunas con la Seguridad Social. Y no solo en Costa Rica, sino a nivel mundial", aseguró Manzi. "Tan solo en el momento en que haya oferta suficiente, y por ende disponibilidad en el sector privado, se abriría dicha posibilidad", agregó.

Privilegiados buscan "saltarse la fila"

Si bien es verdad que el turismo médico existe desde antes de la pandemia y se ha regido por la oferta y la demanda, gran parte de la polémica alrededor del "turismo de vacunas" actual trasciende esta lógica y se ha centrado en la indignación de que muchos hagan "trampa" y los privilegiados se "salten la fila".

En los últimos meses, muchos casos se han registrado en los medios, desde la llegada de turistas, especialmente argentinos, a Florida, Estados Unidos, para recibir las vacunas de Moderna y Pfizer, hasta el caso de Mark Machin, el consejero delegado de Canada Pension Plan Investment, el fondo de pensiones de Canadá, que dimitió de su cargo luego de que The Wall Street Journal publicase que viajó a Dubái para vacunarse, sin informarlo a las autoridades canadienses.

Mientras tanto, algunas agencias de viajes en India están anunciando paquetes turísticos con vacunas, incluyendo viajes de ida y vuelta desde la India a Estados Unidos y el Reino Unido. El paquete se vendía por unos 1.700 euros, según los medios locales; un planteamiento que ha sido criticado por muchas autoridades turísticas.

En un tuit, la empresa Gem Tours and Travels, con sede en Mumbai, dice: "Estamos desarrollando el turismo de vacunas". Y pide a la gente que se registre con su nombre, correo electrónico y número de móvil, asegurando que todo se hará según los permisos oficiales de Estados Unidos.

Así, a medida que los casos de "turismo de vacuna" empiezan a proliferar en el mundo, el rechazo a esta modalidad se ha unido al repudio de los casos de corrupción y fraude que se han presentado en la distribución de las vacunas. Entre los más sonados recientemente está el caso del gobernador de Florida, Ron DeSantis, quien anunció vacunaciones en la localidad de Lakewood Ranch, un área "adinerada", con poca incidencia de Covid-19, y el de dos mujeres, "vestidas como abuelas", que trataron de vacunarse con la segunda dosis contra el Covid-19, también en Florida.

Futuro incierto

A pesar del florecimiento de las ofertas en cuanto al "turismo de vacunas", una cosa es cierta hoy: la mayoría de las ofertas, de momento, no están disponibles. La agencia de viajes de la India, que informa de 800 preinscripciones en Internet y 1.500 consultas telefónicas de clientes, no tiene todavía ningún permiso de los países en cuestión. Y los Emiratos Árabes Unidos ya no vacunan a los turistas, según ha confirmado el Ministerio de Sanidad de ese país.

"Es solo bombo mediático", respondió a DW un agente de viajes alemán a la pregunta sobre unas vacaciones con vacunación incluida en los Emiratos Árabes Unidos. "No hay turismo de vacunas en Dubái; al menos, todavía no".

Por su parte, hay quienes, con el fin de acortar el tiempo de espera, están buscando la preciada inmunización en el mercado negro. Según reportó la agencia dpa, la empresa de ciberseguridad Check Point encontró 340 ofertas de vacunas en el Darknet, con precios que llegan hasta los 820 euros. Sin embargo, "según nuestra experiencia, cuando se trata de comprar una sola dosis, es probable que el comprador no reciba nada", afirmó la empresa de ciberseguridad.

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