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Didier Lemaire, que enseña Filosofía desde hace 20 años en los suburbios de París, vive bajo amenazas de muerte. Su apoyo a Samuel Paty, un docente decapitado por un islamista, y la denuncia de que la ciudad donde trabaja ha quedado en manos del integrismo islámico, lo obligan a vivir bajo protección armada.

Desde hace cuatro meses, el profesor de Filosofía Didier Lemaitre vive bajo custodia policial armada.

"Cada vez que subo al coche, compruebo que mis puertas están cerradas, que no me siguen. No quiero vivir con miedo", explica Lemaire, quien desde hace 20 años enseña Filosofía en una escuela secundaria en la ciudad de Trappes, situada al sudoeste de París.

Desde esta comuna periférica, Lemaire dice haber sido testigo de "la progresión de un control comunitario cada vez mayor sobre las conciencias y los cuerpos".

En 2018, alertó en un carta al presidente de Emmanuel Macron que “muchos jóvenes franceses, musulmanes o no, comparten hoy valores antidemocráticos, antirrepublicanos, e incluso se adhieren a una ideología regresiva y oscurantista". La ciudad de Trappes, apunta, es  "vivero yihadista en el corazón de la región de París". De aquí salieron 67 habitantes entre 2014 y 2016 para engrosar las filas de combatientes a Siria e Irak.

Lemaire asegura que en dos décadas vio cómo se transformaba la ciudad. "Hace 20 años todo comenzó para mí con la quema de la Sinagoga en octubre de 2000. Después de eso, no hubo más judíos en Trappes. Ahora son los ateos y los musulmanes moderados los que se van”, dijo en declaraciones a Le Point.

En 2020, publicó una nueva carta en reacción a la decapitación a manos de un islamista del profesor Samuel Patty, quien había dado una clase de libertad de expresión mostrando caricaturas de Mahoma antes de ser asesinado. Lemaire denunciaba en el texto la falta de estrategia del Estado ante el recrudecimiento del islamismo.

Para el profesor de Filosofía, las actuales amenazas llegaron con la difusión de un reportaje de la televisión neerlandesa sobre, donde explicaba la presión social del islam radical sobre la República y los jóvenes en su ciudad, la que ha brindado el mayor contingente de yihadistas de Europa al grupo Estado Islámico.

La periodista que la entrevistó recibió mensajes escritos y orales de personas muy enfadadas que me llamaban racista e islamófobo", explica Lemaire. “La madre de uno de los alumnos le dijo que si seguía hablando del Islam, sería el segundo Samuel Paty. La periodista hizo inmediatamente un informe. Se está llevando a cabo una investigación preliminar", confirmó el fiscal, "por amenazas contra un responsable de una misión de servicio público".

Didier Lemaire considera que “Trappes es una ciudad definitivamente perdida”. Hoy, dice que lo único que espera es que lo exfiltren a otra ciudad donde pueda vivir tranquilo./

 (RFI)

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