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El gobierno británico está en el ojo del huracán a causa de los resultados en educación secundaria, considerados injustos luego de que los exámenes fueran anulados a causa de la pandemia de coronavirus y se estableciera un sistema a partir de un algoritmo. 

Unos 300.000 estudiantes fueron exceptuados de las pruebas finales y recibieron sus resultados el jueves, sobre la base de la evaluación de sus profesores.

Pero esos resultados fueron corregidos por un organismo independiente que utilizó criterios estadísticos para lograr una aproximación a los exámenes de años anteriores. 

Resultado: casi el 40% de las notas brindadas por los profesores se redujeron, sobre todo en los barrios de menores ingresos.

Al ver su acceso a la universidad cuestionado o frustrado, los estudiantes protestaron durante el fin de semana, con pancartas que proclamaban "Algoritmo de mierda" y "Confíen en nuestros maestros". 

"Hay quienes perdieron la posibilidad de estudiar en universidades como Oxford y Cambridge, de hacer medicina, que se han quedado sin formación", señala Jolyon Maugham, abogada británica que dirige The Good Law project, una organización sin fines de lucro habituada a presentar recursos legales. 

"No es la consecuencia de sus acciones, sino la aplicación irreflexiva e imprudente de un algoritmo diseñado para no verse desbordados por la inflación de las notas", añade. 

El proyecto Good Law, al igual que el gabinete jurídico Leigh Day, amenaza con demandar al gobierno británico en caso que no revierta su decisión. 

"Calmar la ansiedad" 

Un diputado conservador, Robert Syms, señaló que tres calificaciones atribuidas a su hijo habían sido revisadas a la baja. 

"Está contrariado, pero en nuestro caso puede volver a pasar los exámenes, y si finalmente tiene que tomarse un año sabático, (...) puedo apoyarlo" financieramente, señaló el lunes a la radio Times. Sin embargo, "hay muchos chicos desfavorecidos que se encuentran en una situación difícil", reconoció. 

Escocia fue la primera en sufrir una ola de críticas sobre su metodología de evaluación. Ante la indignación provocada, el gobierno local presentó sus excusas y finalmente decidió que los resultados dependieran únicamente de las evaluacionese de los maestros.

En Irlanda del Norte, el ejecutivo local anunció este lunes que los resultados de bachillerato también se apoyarían únicamente en las opiniones de los profesores para "calmar las ansiedades". 

En Inglaterra en cambio, el gobierno había anunciado unas horas antes de la publicación de los resultados un sistema que permite apelar, pero luego indicó que el procedimiento estaba siendo revisado, provocando más confusión aún. 

Será posible pasar nuevamente las pruebas de manera gratuita durante el otoño (boreal), postergando 'de facto' en un año el acceso a la universidad.

El ministro de Educación, Gavin Williamson, afirmó que el gobierno no "cambiará" este sistema, a pesar de las críticas. Lo considera "justo y fiable para la mayoría de los estudiantes, afirmó a The Times.

El líder de la oposición laborista, Keir Starmer, denunció en la red Twitter "semanas de caos, confusión e incompetencia" por parte del gobierno, destacando la "invisibilidad" del primer ministro, Boris Johnson, de vacaciones durante esta crisis.

La pandemia de covid-19 ha provocado problemas académicos a muchos millones de estudiantes en todo el mundo, Los países han tomado o buscado diferentes soluciones, a veces verdaderos rompecabezas.