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Altavista, como se desprende de su propio nombre, miraba alto y en solitario en el creciente mundo de la Internet. Nacida en los primeros meses de 1995, este motor de búsqueda se posicionó rápidamente en la llamada red de redes, cuyos orígenes se remontaban a más de una década atrás (1983). De esta forma, ese navegador fue uno de los sitios más antiguos de la web y de su fulgurante ascenso, hasta que dos jóvenes, desde la Universidad de Stanford, osaron no sólo competir sino marcarle el principio del fin a ese exitoso proyecto.

Larry Page y Sergey Brin coincidían en edad (25 años) y en cursar en la misma universidad un posgrado en ciencias de la computación. En lo demás diferían casi en todo, tal vez por ser de culturas diferentes (el primero norteamericano y el segundo ruso). Sin embargo, la inquietud por la ciencia los unió en una pasión por el desarrollo, llevándolos en muy poco tiempo a gestar un gigante que cambió la vida del mundo.

Moviéndose entre el mundo de la computación, que se refiere al estudio científico que se desarrolla sobre sistemas automatizados de manejo de informaciones, lo cual se lleva a cabo a través de herramientas pensadas para tal propósito, y de la informática, que es la que se encarga del tratamiento automático de la información, estos dos jóvenes se unieron para realizar un proyecto universitario. Es así como Page y Brin, desde sus respectivos dormitorios de la U, construyeron un motor de búsqueda, en su momento nada del ‘otro mundo’, al que bautizaron Backrub.

Sin embargo, ese proyecto que utilizaba enlaces para determinar la importancia de cada página en la web, mutó a los pocos meses en uno no solo más robusto sino con unas herramientas que marcaron la diferencia en la red de redes. En resumen, no solo lograron organizar la información del mundo que captaba dicho motor, sino que la hicieron fácil y accesible a cualquier persona.

Al tener ese desarrollo diferencial, en 1997, estos jóvenes genio decidieron cambiar el nombre a lo que ya no era un proyecto ni un emprendimiento poco ambicioso, sino el primer paso de un gigante. Y coincidieron en que en adelante se denominaría Google, inspirados por el término matemático “gúgol”, que se refiere al número 10 elevado a la potencia de 100, porque ello coincidía perfectamente con su logro: la organización de la enorme cantidad de información en la web.

Primer paso

Y fue así como Page y Brind fundaron, el 4 de septiembre de 1998, la compañía Google Inc., aunque su debut en Internet se dio el 27 de ese mes. De allí que esta se considere como la fecha oficial de su aniversario. Fueron ellos también quienes definieron la identidad gráfica de la empresa: la G, con sus tradicionales colores (amarillo, azul, verde y rojo), que son los de las piezas de Lego, juego al que son aficionados.

En cuestión de meses, este potente motor web comenzó a ganarle terreno a Altavista, que en su momento registraba más de 13 millones de búsquedas al día. Fue entonces cuando su propietaria, la compañía Overture Service Inc, la vendió a Yahoo, que la repotenció y mantuvo hasta julio de 2013, pese a que casi una década atrás había sido destronada por el imparable Google.

La historia oficial de Google reseña que el prometedor proyecto desarrollado por Page y Brin, “captó la atención de la comunidad académica y de los inversores de Silicon Valley”. Y fue por ello que en agosto de 1998, Andy Bechtolsheim (cofundador de Sun Microsystems) giró un cheque por valor de US$100.000 dólares a estos jóvenes, lo que les permitió, a los pocos días después, constituir oficialmente Google Inc.

De esta forma, de los 80 ordenadores y dos routers apilados en armarios, este dúo dinámico conformó un equipo y abrió su primera oficina, que fue un garaje en las afueras de Menlo Park, en California, la que en poco tiempo quedó pequeña y la mudanza fue hacia Mountain View, la actual sede y conocida como Googleplex. Desde ese año, 1998, los hits tecnológicos se multiplicaron rápidamente y al comienzo de este siglo Google ya era no sólo el motor de búsqueda más usado del mundo, desplazando a todos los demás, sino el más amigable con la creciente comunidad en Internet.

Desarrollador

Desde 2004, casi que anualmente, Google ha desarrollado nuevos productos y servicios, ya no solo relacionados con Internet, sino que su portafolio se amplió a software, dispositivos electrónicos y otras tecnologías, lo que transformó el diario vivir de casi todo el mundo.

Su fulgurante ascenso hizo que la compañía fuera en poco tiempo cotizada y envidiada. A los cinco años de operación (2002), Yahoo!, el entonces todopoderoso de la internet –ya se había hecho con Altavista–, hizo una oferta de compra por $us 3.000 millones, que Brin y Page rechazaron porque no querían menos de $us 5.000 millones. Yahoo!, tras une serie de malas compras y decisiones terminó siendo apenas una sombra de lo que fue y terminó siendo comprada por Verizon por aún menos dinero: US$4.830 millones.

Google, cuatro años después, adquirió a YouTube por $us 1.650 millones, convirtiéndose en los reyes del video en línea. Esa fue la segunda gran compra en un año, ya que previamente se había hecho a Android INC (el primer paso para incursionar en el mercado de los teléfonos móviles) por apenas $us 50 millones, que es desde hace años el sistema operativo más empleado por teléfonos inteligentes en el mundo.

Al año de su fundación, Google ya tenía mil millones de web indexadas y las búsquedas en el sitio estaban por encima de 13 mil millones mensuales. De esta forma, con un solo clic, las personas accedían gratis a noticias e imágenes. Y, posteriormente, optimizó ese gigantesco volumen de información con la barra de ayuda, una segmentación ordenada de la misma.

Pero tal vez uno de los más grandes hitos de la compañía en su misión de ofrecer servicios pero con la visión de lograr rentabilidad alta y rápida fue cuando en marzo del 2004 entró mejor a la vida diaria de sus usuarios, con el lanzamiento de Gmail, un correo electrónico con capacidad de almacenamiento gratis hasta 1GB. De fácil comprensión y uso se convirtió en el favorito y en solo cinco años superó a Hotmail. Hoy es el correo más usado en el mundo.

Los años posteriores, y casi que en seguidilla, han sido de decenas de exitosos desarrollos, con escasas excepciones, como la de Buzz, fallido intento de competir con Twitter (2011), y Wave, sistema que pretendía renovar el correo electrónico (2009).

Lo cierto es que año tras año millones de millones de personas en todo el mundo comenzaron a descubrir y a disfrutar de útiles herramientas como Google Maps (2005), posteriormente Google Street View y Google Earth. Luego a navegar por Google Chrome (2008), que destronó rápidamente a Internet Explorer de Microsoft; y también a adquirir los teléfonos Google Pixel y los asistentes personales (2016).

Y como reseñamos, todo este volumen de información y servicios gratuitos con el motor de búsqueda tenía -como cualquier compañía- la meta de lograr alta rentabilidad. Fue por ello que desde 2007 implementó Google Adwords y Adsense, conocido como palabras claves en las informaciones que facilitaran la búsqueda de las personas, pero que al mismo tiempo era el cobro para que las empresas logren una mejor ubicación en ese enorme listado que aparece en Google. La gigantesca oferta publicitaria se amplió con anuncios en YouTube y la red social.

A todo ese portafolio se añadió Google Libros y Google Noticias. Y, lo más reciente, si así puede decirse ya que data de 2007 pero ha mejorado y hasta cambió de nombre, es Google Drive, todo el servicio de almacenamiento en la nube.

De esta forma y ante el robusto crecimiento en todos sus frentes de desarrollo, el visionario proyecto nacido en un dormitorio universitario, trasladado a un garaje y luego a una gigantesca sede en California se convierte en 2015 en la multinacional Alphabet, un año después de que Google debutara con éxito en el mercado bursátil.

Ahora, simultáneamente con el fortalecimiento de varios proyectos así como con la implementación de más y mejores herramientas, parte de su esfuerzo se concentra en la realidad aumentada y la virtual, lo que una década atrás creíamos era ciencia ficción.

Además de ser Google la empresa tecnológica más poderosa del planeta, se convirtió en el compañero infaltable en el diario vivir de miles de millones de personas. Y solo para tener una dimensión de cuanto está presente en el día a día bastaría con preguntarnos: ¿Qué habría sido del mundo en esta pandemia sin lo que el famoso ‘señor Google’ nos ha brindado? Sobra decir que nada hubiera sido posible sin la Internet, que nos tiene siempre conectados. (El Nuevo Siglo)