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Las ráfagas de viento que alimentaban un incendio forestal que avanza con rapidez en el sur de California no mostraron signos de disminuir el sábado, mientras las llamas que ya obligaron a evacuar a unas 100.000 personas seguían fuera de control.

Una alerta de bandera roja de peligro de incendio se extendió por todo el fin de semana, dijo el Servicio Meteorológico Nacional.

Los bomberos aseguraron que los habitantes se tomaron con seriedad las órdenes de evacuación emitidas por el llamado incendio Saddleridge, en el área del Valle de San Fernando, cercano a Los Ángeles.

El viernes, el incendio Saddleridge, el más fuerte de varios presentes en el sur de California, había consumido 3.056 hectáreas en algunas áreas del valle. (AFP)