Escucha esta nota aquí

Los allegados de los doce tripulantes desaparecidos tras el naufragio de un pesquero español cerca de Terranova exigieron este jueves que se reanuden las búsquedas hasta que aparezcan todos los cuerpos, tras la decisión de las autoridades canadienses de suspender las operaciones.

El "Villa de Pitanxo", una embarcación de 50 metros de eslora con base el pequeño puerto de Marín, en Galicia (noroeste de España), se hundió a 450 kilómetros de las costas de la isla canadiense de Terranova, en las aguas glaciales del Atlántico.

De los 24 marineros que viajaban a bordo, solo tres lograron ser socorridos con vida. Nueve cadáveres fueron recuperados y otros doce tripulantes siguen desparecidos tras este naufragio que es ya la mayor tragedia para la pesca española en casi 40 años.

"Hay que seguir buscando los cuerpos, no se puede dejar a 12 personas tiradas dentro del mar así", pidió a la prensa desde Marín, John Okutu, tío de Edemon Okutu, uno de los tripulantes ghaneses del barco, todavía desaparecido.

"Si Canadá no puede seguir buscando, los españoles tienen que ir a seguir", agregó.

"Que lo sigan buscando, por favor", rogó de su lado Kevin Franco, hijo de Rogelio Franco, uno de los marineros peruanos que trabajaban en el "Villa de Pitanxo".

Las autoridades canadienses anunciaron el miércoles, a través del portavoz del centro de rescate y coordinación, Brian Owens, que habían finalizado las operaciones de localización, "después de una búsqueda exhaustiva durante más de 36 horas", en una zona de alrededor de 1.700 kilómetros cuadrados en la que no encontraron nada.

Según el ministerio español de Asuntos Exteriores, la decisión de Canadá obedeció a "las desfavorables condiciones meteorológicas con olas de hasta diez metros, fuertes vientos, bajas temperaturas cercanas a los cero grados y una visibilidad muy reducida".

Madrid, en contacto con Ottawa

Luis Planas, ministro de Pesca, afirmó a periodistas que el gobierno español está "en estrecho contacto con las autoridades canadienses de cara a aprovechar cualquier ventana de oportunidad que pudiera existir" para proseguir la búsqueda.

De su lado, el presidente de Galicia, Alberto Núñez Feijóo, dijo que su región apoya "ir con medios propios o con medios ajenos e intentar ampliar un poco las labores de búsqueda".

El ministro Planas presidió en la tarde una reunión en el puerto de Marín con las autoridades locales y los familiares de los fallecidos y desaparecidos, quienes le insistieron en continuar la operación.

Al ministro "le pedimos por favor que no cese la búsqueda, que el gobierno de España, la Xunta (ejecutivo gallego) y todos los organismos pertinentes pongan medios económicos para poder financiar otros buques canadienses y nuestros propios pesqueros y que envíen si puede ser a la armada", dijo a periodistas Kevin González, hijo del desaparecido Fernando González.

Un pesquero español y uno portugués, que participaron en el dispositivo, se dirigen ahora hacia el puerto de Saint John's de Terranova con "los tres supervivientes (dos españoles y un ghanés)" y cuerpos recuperados, según el ministerio de Exteriores. Su llegada está prevista a primera hora del viernes.

El naufragio del "Villa de Pitanxo" es, según el gobierno, la peor tragedia para el sector de la pesca española desde el hundimiento del buque "Islamar III", que dejó 26 muertos en las aguas del archipiélago español de Canarias en 1984.

Comentarios