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Por RFI

Este jueves la Policía de Hong Kong allanó las oficinas del diario Apple Daily y detuvo a cinco ejecutivos, incluido su jefe de redacción Ryan Law, bajo una nueva ley de seguridad.

Según la Policía, los cinco ejecutivos fueron detenidos "por conspiración con un país extranjero o con elementos externos para poner en peligro la seguridad nacional".

Los cinco principales responsables del cotidiano fueron detenidos en la madrugada en sus domicilios, bajo sospecha de "conspirar con fuerzas foráneas". Un crimen definido por el artículo 29 de la nueva ley de seguridad nacional, entrada en vigor en Hong Kong, el 30 de junio del año pasado. Las respectivas residencias de los periodistas detenidos, también fueron perquisicionadas, pero por el momento, ninguno de ellos ha sido acusado formalmente.

En su página web, el propio periódico confirmó que entre los detenidos se encuentran el editor jefe Ryan Law, el editor Cheung Kim-hung, el director financiero Royston Chow tat-kuen, de la empresa asociada Next Digital, el editor asociado Chan Pui-man y el director de la versión digital del diario, Cheung Chi

Paralelamente a estas detenciones, más de un centenar de policías ingresaron a los locales del periódico, bloqueando el acceso incautando documentos.

Ya en agosto pasado había tenido lugar una operación similar.

Esta ofensiva contra el Appel Daily, pareciera apuntar directamente a su fundador Jimmy Lai, hombre de negocios de 73 años y uno de los más severos críticos del partido comunista, quien se haya en prisión desde diciembre pasado, por una serie de delitos.

Nacido en la ciudad meridional china de Cantón, el magnate inició su fortuna en la industria textil y se introdujo más tarde en el sector de los medios de comunicación y fundó el Apple Daily, cabecera conocida por sus posiciones críticas con Pekín y en apoyo del movimiento prodemocrático hongkonés. 

También en virtud de la ley de seguridad, 18 millones de dólares hongkongeses del órgano de prensa, fueron congelados. Para muchos observadores, esta ofensiva es una prueba suplementaria de que el célébre principio: « un país dos sistemas » pareciera pertenecer más bien al pasado que al futuro de la ex colonia británica. 

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