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El huracán Laura se intensifica y acecha en aguas del Golfo de México, por lo que amenaza las costas de Texas y Luisiana en EEUU, tras dejar varios muertos a su paso por el Caribe como tormenta tropical. 

Estos antecedentes obligan a evacuar a más de 400.000 personas antes de una marea de tormenta peligrosa, vientos feroces e inundaciones; el temporal ya alcanzó la categoría 3, según el aviso del Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos.

De acuerdo al reporte de infobae, el huracán registraba vientos de 120 kilómetros por hora al atravesar el Golfo de México anoche y se espera que toque tierra temprano en la mañana del jueves, posiblemente como "un huracán devastador de categoría 4 en la escala de 5 de Saffir-Simpson", expuso el meteorólogo Chris Kerr, del proveedor de datos agrícolas, energéticos y meteorológicos DTN.

A principios de semana el presidente estadounidense, Donald Trump, emitió una declaración de desastre para Texas y Luisiana. En este último estado tocó tierra a principios de semana la tormenta tropical Marco sin causar grandes daños.

El paso de Laura como tormenta tropical por República Dominicana y Haití el pasado fin de semana dejó un saldo de al menos 13 muertos, además de inundaciones y numerosos destrozos, según los reporte de la BBC. El temporal también causó destrozos en Cuba.


Mientras tanto, el gobernador de Texas, Greg Abbott, señaló que la Guardia Nacional del estado se dirigía a las comunidades costeras con vehículos de alta mar y helicópteros de rescate para prepararse para el impacto de Laura.

Por su parte, el gobernador de Luisiana, John Edwars, en una conferencia, señaló que “este tiene el potencial de ser el huracán más fuerte que ha golpeado desde el huracán Rita”, de acuerdo con Reuters.

La coincidencia de la marea de la tormenta de Laura con la marea alta a lo largo de la Costa del Golfo desde High Island en Texas hasta Morgan City en Louisiana, "podría resultar en que el nivel de las aguas suba hasta 3 metros", subrayó el pronosticador con sede en Miami.

La industria energética de EEUU comenzó a prepararse para Laura, reduciendo la producción de crudo a un mínimo que se aproxima al nivel del huracán Katrina de 2005 y deteniendo la refinación de petróleo en la costa de Texas y Luisiana. Los precios de la gasolina han subido un 10,3% desde el viernes. En esta zona del país se concentra presencia de firmas petroleras.