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La tormenta tropical Laura, que debe convertirse en huracán este martes, comenzó a alejarse de Cuba, dejando un rastro de lluvias, y empezó su viaje por el Atlántico, rumbo a Estados Unidos.

Tras viajar en el mar Caribe por toda la costa sur de Cuba, de este a oeste, Laura tocó tierra la noche del lunes y cruzó la isla con rumbo norte por Punta La Capitana, en San Cristóbal, provincia de Artemisa, según el parte oficial.

Dos horas después salió al Atlántico por Puerto Esperanza, Pinar del Rio, y empezó su viaje en el Golfo de México.

"Ya salió el mar la amplia región central de la tormenta Laura, por las inmediaciones de Puerto Esperanza, en el municipio Viñales, provincia de Pinar del Río", dijo el meteorólogo José Rubiera a la TV estatal.

"Se va a alejar y poco a poco. Sus efectos irán disminuyendo, aunque todavía hay lluvia", agregó. 

Rubiera advirtió que el centro de la tormenta es seguido por una enorme masa de nubes, por lo cual se pueden producir intensas lluvias aún cuando se aleje.

Laura deja Cuba luego de causar al menos 24 muertos en Haití y República Dominicana, que comparten la isla La Española. Enrumba hacia Estados Unidos, que ya está bajo influencia de la depresión tropical Marco.

Aún causa lluvias y penetraciones del mar en territorio cubano. Se prevé que tome fuerza recién cuando se dirija a Estados Unidos. "Después que pase Cuba es prácticamente seguro, cuando entre en el Golfo de México, que ya será un huracán", agregó Rubiera.

Ese pronóstico coincide con el del Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos (NHC), que prevé que Laura se convierta en huracán el martes y alcance la zona costera estadounidense.

En tanto, Marco se degradó a depresión tropical el lunes por la noche, según el NHC. Se prevén lluvias en la costa central del Golfo, en Estados Unidos.

- Pocos daños reportados -

Tras tocar tierra por el este en Santiago de Cuba y cruzar Granma, Laura salió al mar y continuó en paralelo a la costa sur del país. Pasó la zona central a la altura de Cienfuegos y Matanzas, luego viró al norte en Artemisa, y atravesó la isla por el extremo oeste.

A su paso dejó lluvias, marejadas e inundaciones costeras, aunque no se ha informado oficialmente de daños personales.

Los vientos afectaron algunos techos de zinc, a medio millar de viviendas en tanto provocaron la caída de árboles y postes, según informes de las autoridades y reportes de la prensa de provincias.

Un total de 334.000 personas fueron evacuadas en toda la isla a lugares seguros, según cifras preliminares de la Defensa Civil.

En la oriental provincia de Granma se informó de la caída del puente Yao Nave, tras la crecida de un río, que dejó a 30 comunidades aisladas.

Los vientos y lluvias asociadas al ciclón afectaron muy débilmente y sin grandes penetraciones costeras a la capital, La Habana, en el último tramo. Las autoridades cortaron la energía de forma preventiva.

"Entre la pandemia, la crisis mundial económica que hay en estos momentos, esto es algo atípico, completamente atípico, pero sucede", dijo a la AFP Orlando Rodríguez, un vecino de Centro Habana.

- Labores de prevención-

Las lluvias de Laura castigaron las regiones de Guantánamo y Santiago de Cuba, en el este del país, aunque varias ciudades ya reiniciaron gradualmente sus actividades, pero con afectaciones en el servicio de electricidad. 

En el occidente de Cuba, las labores de protección de la población fueron un desafió porque esta es la zona más afectada por el rebrote de la pandemia, sobre todo en La Habana, su actual epicentro.

Cuba aún mantiene a raya al Covid-19, con 3.717 casos reportados al cierre del domingo, y 91 fallecidos. 

Debido a las trayectorias de Laura y Marco, 114 plataformas petroleras del Golfo de México fueron evacuadas.

La temporada ciclónica del Atlántico, que se extiende desde el 1 de junio al 30 de noviembre, podría ser especialmente severa este año. El Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos espera 25 depresiones, siendo Laura la decimosegunda y Marco la decimotercera.