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Por RFI

El primer ministro británico, Boris Johnson, pospuso en cuatro semanas el levantamiento de las últimas restricciones contra el coronavirus en Inglaterra, con la esperanza de frenar el rápido auge de la variante Delta completando su exitosa campaña de vacunación.

Boris Johnson ha decidido aplazar cuatro semanas, hasta el 19 de julio, el fin del confinamiento, que debía producirse el 21 de junio. El motivo que ha dado el primer ministro es la presencia de la variante india o Delta y el incremento de los contagios, el 95% de los cuales están relacionados con esta variante.

Las infecciones de Covid-19 diarias ya oscilan entre las 7.000 y las 8.000. Han subido un 45% en una semana y también han subido las hospitalizaciones. 

El 21 de junio era la fecha en la que el país debía recuperar la normalidad que había antes de la pandemia. Estaba prevista la reapertura de discotecas y que se eliminara la distancia social y la obligación de llevar mascarilla en lugares cerrados. Pero todo esto deberá esperar hasta el 19 de julio al menos.    

El primer ministro ha preferido ser precavido en esta ocasión. La variante Delta es un 50% más contagiosa que la anterior. Y ha explicado que prefiere que haya más gente vacunada con las dos dosis y haber empezado a inocular a los menores de 18 años antes de acabar el confinamiento y recuperar la anhelada normalidad. 

El ocio nocturno, devastado  

El retraso deberá ser sometido a la aprobación del Parlamento y amenaza con enfurecer a buena parte de los diputados del Partido Conservador de Johnson.

Supone además un enorme revés para muchos negocios que esperaban una reapertura completa al principio del verano para compensar las pérdidas sufridas con los tres confinamientos impuestos desde marzo de 2020.

"Las empresas de ocio nocturno han esperado pacientemente para reabrir durante más de 15 meses, muchas no han sobrevivido, algunas están al borde del abismo financiero y se han perdido cientos de miles de puestos de trabajo", denunció Michael Kill, presidente de la Night Time Industry Association.

La federación británica de hostelería cifró por su parte en 3.000 millones de libras (4.200 millones de dólares, 3.500 millones de euros) la pérdida de ingresos para el sector con el mes de retraso.

Y el célebre compositor Andrew Lloyd Webber, cuyos musicales como "Cats" y "El fantasma de la ópera" han cosechado grandes éxitos en Londres y Nueva York, ya advirtió que tiene la intención de reabrir su teatro para estrenar "Cenicienta", aunque tenga que arriesgarse a ir a la cárcel.

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