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La fuerte lluvia que ha caído en la mañana de este jueves en Madrid, citado en El País, está causando una importante alteración del servicio de Metro en el centro de la ciudad, afectando también a estaciones de Cercanías, como la de Sol, y provocando también balsas de agua en algunas de las principales calles de la capital. Metro de Madrid informó en su cuenta de Twitter del servicio interrumpido o del acceso cerrado a varias estaciones de cinco líneas del suburbano.

En Cercanías, en Sol hubo retrasos de entre 5 y 10 minutos -según un portavoz- en las líneas C3 y C4 por acumulación de agua en el túnel y algunos trenes tuvieron que ser desviados por el túnel de Recoletos

También el tráfico rodado en superficie se ha visto afectado. La policía municipal ha tenido que cortar tramos de varias vías por balsas de agua, lo que ha afectado al servicio de autobuses de la EMT. Las principales zonas afectadas han sido las de Manuel Becerra, Princesa, Plaza de España, Génova y Alberto Aguilera.

El chubasco intenso que ha caído sobre Madrid entre las 8:30 y las 10:00 de este jueves ha dejado en el área metropolitana entre 17 y 19 litros por metro cuadrado. Según Rubén del Campo, portavoz de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), en el parque del Retiro se han recogido cuatro litros por metro cuadrado, en el aeropuerto 17,3 y en la ciudad universitaria 17,8

La lluvia ha alcanzado en algunos momentos intensidad muy fuerte: en el parque del Retiro y en Ciudad Universitaria en solo diez minutos se han alcanzado 6,3 litros. Aunque “ha sido un chubasco intenso, no ha sido ningún récord”, matiza Del Campo, que recuerda que el peor tormentón se produjo el pasado el 31 de mayo, con unos 17 litros por metro cuadrado en 10 minutosNo había ningún aviso activo, porque ha llovido mucho más de lo inicialmente previsto, ya que la probabilidad de que se superasen hoy más de 10 litros era inferior al 10%, informa Victoria Torres.

En Príncipe Pío, un tren de la línea 10 ha permanecido parado y sin viajeros durante el corte de línea. Por ser un nudo de comunicación directa entre las líneas 6 y 10, hubo cierta aglomeración en la zona de los andenes. Algunos preguntaban a los guardas de seguridad y personal de Metro la manera más rápida de llegar hasta su destino por rutas alternativas.

Poco después de las 11:30, una veintena de viajeros que querían acceder a la línea 10 en la parada de Plaza de España esperaban pacientemente a que los vigilantes les dieran el paso. Era la última línea que faltaba por restablecer. Tras un aviso de radio, se procedió a quitar los precintos las escaleras mecánicas y la situación volvió a la normalidad.