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El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, inauguró el lunes un centro de detección rápida de nuevo coronavirus con su propio laboratorio en el principal aeropuerto del país, destinado a facilitar las salidas y llegadas de viajeros.

"Aquí tenemos un sistema innovador con un laboratorio para realizar test rápidamente a los viajeros que llegan o salen del aeropuerto", declaró Netanyahu, y añadió que esto podría "ayudar al transporte aéreo a volver más rápidamente, mejor y más eficazmente, a la normalidad".

"Queremos poder reunir a Israel con el mundo", añadió, después de haberse negado a seguir el juego a un ayudante de laboratorio equipado con un hisopo detrás de una ventana de protección, argumentando que ya había pasado un test en su oficina.

La instalación en el aeropuerto Ben Gurión de Tel Aviv permite analizar en el lugar los test de viajeros, con resultados en seis horas.

Los test costarán 135 sékels (unos 33 euros; 40 dólares) para el resultado rápido y tres veces menos para resultados en 14 horas, indicó la ministra de Transportes, Miri Regev, durante la inauguración.

El resultado será inscrito y certificado en un "pasaporte médico".

Después de un repunte de contagios en septiembre, que llevó a Israel a registrar una de las tasas de infección más elevadas en el mundo, las autoridades impusieron un reconfinamiento en todo el territorio, lo que permitió que el número de nuevos casos diarios descendiera por debajo de 1.000.

Las restricciones se han levantado progresivamente desde entonces.

Israel, país de nueve millones de habitantes, acumula 319.500 contagios y 2.600 fallecimientos.