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El Gobierno italiano aprobó este miércoles un paquete de medidas para la reactivación de la economía frente a la crisis desatada por el coronavirus, que incluye la regularización de miles de migrantes que trabajan en el campo y en el servicio doméstico.

El paquete fue presentado por el primer ministro Giuseppe Conte y los ministros interesados, entre ellos Economía, Salud y Agricultura, y tiene como objetivo acabar con el trabajo negro y evitar la explotación de los jornaleros en el campo.

"Queremos garantizarles atención sanitaria a esos trabajadores ante la emergencia sanitaria", explicó Conte. 

"Desde hoy los invisibles serán menos invisibles", aseguró por su parte con la voz entrecortada la ministra de Agricultura, Teresa Bellanova.

Debido a la crisis desatada en el sector por el coronavirus se abrió un debate en Italia por la propuesta de regularización de unos 400.000 inmigrantes ilegales, mano de obra considerada indispensable para reactivar la economía paralizada por el cierre total por más de dos meses del país.

La propuesta, lanzada por la ministra, fue rechazada de plano por la ultraderechista y xenófoba Liga de Matteo Salvini, mientras el principal sindicato agrícola del sector Coldiretti es favorable.

Después de varios días de discusiones y fuertes tensiones en la mayoría gubernamental, en parte por la oposición del Movimiento 5 Estrellas, por considerar que se hacía un favor político a la Liga y al neofascita Fratelli d'Italia, la medida fue aprobada. 

El acuerdo prevé un permiso temporal de trabajo de seis meses para quien ha trabajado regularmente en el sector agrícola y doméstico y que no haya cometido delitos en los últimos cinco años.

Cerca de 350.000 extranjeros trabajan temporalmente cada año en el sector agrícola italiano. 

Bellanova había advertido que este año faltarán "entre 250.000 y 270.000" jornaleros debido a que no pueden viajar por las medidas contra el coronavirus.

Cada verano miles de trabajadores africanos, pero también búlgaros o rumanos, ingresan a Italia para recoger tomates y frutas.

Los beneficiarios deben demostrar que están en Italia desde el 8 de marzo y haber trabajado en el campo o como domésticos desde el 31 de octubre de 2019

El texto también invita a los municipios y regiones a evitar la propagación del virus y a tomar "medidas urgentes capaces para garantizar una vivienda segura e higiénica" a esos trabajadores.

En un comunicado de prensa conjunto, varias ONG y partidos políticos, incluidos Oxfam Italia, el Partido Radical y la Federación de Iglesias Evangélicas, se felicitaron por la medida que constituye "un paso importante" para el reconocimiento de los derechos y de la dignidad de cientos de miles de extranjeros que viven en Italia.