Escucha esta nota aquí

Las nuevas sanciones estadounidenses previstas por la ley César, y que deben entrar en vigor el miércoles, tienen como objetivo "matar de hambre" a la Siria en guerra y al vecino Líbano, acusó el martes el jefe del movimiento libanés del Hezbolá.

"La ley César [...] pretender matar de hambre a Líbano al igual que pretender matar de hambre a Siria", lanzó el jefe del movimiento chiita Hasán Nasralá, en un discurso retransmitido por las televisiones. Estimó que la ley en cuestión era "la última arma" de Estados Unidos contra el poder de Damasco.

El régimen sirio así como hombres de negocios cercanos al poder ya son el blanco de sanciones económicas estadounidenses y europeas.

La ley César, promulgada en diciembre por el presidente de Estados Unidos Donald Trump, amplía el alcance de las sanciones. Prevé en especial la congelación de la ayuda a la reconstrucción y medidas contra entidades extranjeras que colaboran con el gobierno y las entidades rusas o iraníes activas en Siria, Moscú y Teherán en tanto que aliados del régimen.

"Siria ganó la guerra [...] en el plano militar, de seguridad y político", estimó Nasralá. La ley César "es la última arma para asediar a Siria y presionar" al país, criticó.

"Prohibir a cualquiera tratar (con Siria), prohibir comprar y vender, tratar con el Banco Central, con los bancos sirios y con las instituciones del Estado", enumeró. "Se está matando de hambre al pueblo sirio, se está atacando a la libra" siria, continuó.

La ley prevé también "medidas especiales" contra el Banco Central sirio si se descubre, tras investigación del Tesoro estadounidense, que realiza operaciones de blanqueo de dinero.

En cuanto a Líbano, Nasralá pidió "no someterse a la ley César". Algunas exportaciones libanesas transitan por Siria, en su trayecto hacia los mercados árabes.

Las declaraciones del jefe del Hezbolá se producen luego de que Estados Unidos pidió el martes al presidente sirio Bashar al Asad escoger entre una resolución política del conflicto en Siria y nuevas sanciones económicas.

"Nuestro objetivo es privar al régimen de Asad de los ingresos y del apoyo de los que se ha beneficiado para cometer atrocidades y violaciones de los derechos humanos a gran escala, impidiendo toda resolución política y socavando gravemente las oportunidades de paz", explicó la embajadora de Estados Unidos en la ONU, Kelly Craft, ante el Consejo de Seguridad.