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En la ejecución de la pieza Organ2/ASLSP (As Slow As Possible) ("lo más lento posible") con duración de 639 años, un simple cambio de acordes ocurre solo una vez cada pocos años. Cuando eso sucede, es un evento que atrae a las multitudes a la pequeña ciudad de Halberstadt, muchos de ellos fans del compositor vanguardista John Cage.

La última vez que las notas cambiaron, el 5 de octubre de 2013 (en la foto de arriba), unas 1.500 personas se amontonaron en la iglesia alrededor del órgano: "Estaba demasiado lleno, no era nada seguro", dijo a DW Rainer O. Neugebauer, director de la fundación John Cage-Orgel de Halberstadt.

Así que incluso antes de siquiera hablar del coronavirus, los organizadores del proyecto sabían que de alguna manera tendrían que restringir el acceso a la pequeña iglesia de St. Burchardi para el próximo cambio de sonido, previsto para el 5 de septiembre de 2020.

Por lo tanto, este sábado, cuando los músicos Johanna Vargas y Julian Lembke, ambos ex ganadores del premio John Cage, instalen dos nuevos tubos de órgano para permitir que un Sol sostenido y un Mi resuenen durante los siguientes 2.527 días, gracias a los sacos de arena que sostienen las teclas, solo un número restringido de personas estará realmente en la iglesia.

No obstante, otros asistentes pueden unirse a través de una transmisión de vídeo in situ del evento, y ver el órgano poco después en grupos con distanciamiento social.

Después de todo, aunque el cambio de sonido rara vez atrae la atención de los medios, no hay prisa por asistir a la actuación real: está previsto que dure hasta el año 2640.

Es decir, si hay suficientes personas dispuestas a asumir el reto de mantener la pieza durante los próximos seis siglos, y si hay suficiente dinero para financiar los costos. El Estado no se ha visto muy interesado en contribuir a financiarlo hasta ahora, pero aún así, "es un proyecto de esperanza", dice Neugebauer.

Un cuestionamiento filosófico: ¿Qué tan lento es "lo más lento posible"?

Pero, en primer lugar ¿cómo llegó un proyecto de tan largo plazo a Halberstadt, una ciudad situada a 200 kilómetros al suroeste de Berlín?

En 1985, John Cage compuso una obra titulada ASLSP. El nombre de la pieza no solo significa "As Slow(ly) and Soft(ly) as Possible" ("Tan lento y suave como sea posible"), sino que también es una referencia a una cita de otra obra de vanguardia, Finnegans Wake de James Joyce: "Soft morning city. Lsp!"

A petición del organista alemán Gerd Zacher, Cage adaptó la composición a una versión para órgano en 1987. Las interpretaciones de la obra suelen durar entre 20 y 70 minutos, pero el compositor nunca especificó exactamente cuán lentamente debía ser tocada.

Seis años después de la muerte de Cage en 1992, un grupo de teóricos musicales, filósofos y organeros se reunieron en un simposio en Trossingen, en el sur de Alemania, para reflexionar sobre la pregunta sin respuesta.

Las notas del piano no resuenan para siempre, pero en un órgano, las notas pueden continuar mientras se mantengan las teclas pulsadas. Y como un órgano bien mantenido tiene una vida indefinida, la pieza también podría, teóricamente, ser tocada para siempre.

Los expertos, por lo tanto, estuvieron de acuerdo en que una ejecución de la pieza también podría mantenerse, digamos, durante mil años, un número que sin embargo fue rápidamente rechazado, señala Neugebauer, en referencia a los planes del "Reich de mil años" de los nazis.

Halberstadt, hogar de un famoso órgano

Uno de los participantes del simposio sabía de una iglesia románica abandonada en Halberstadt. Desconsagrada en 1810, a lo largo de los años, la iglesia de San Bucardi fue utilizada, entre otras cosas, como destilería y pocilga.

Los aficionados a la música también sabían que la catedral de la ciudad albergaba un órgano muy famoso, creado por Nicolaus Faber en 1361, que era "quizás el primero que tenía un teclado como el que conocemos, separando la octava en 12 semitonos", dice Neugebauer.

Ese año, 1361, se restó al año del nuevo milenio, 2000, que determinó el número de años de la ejecución: 639.

John Cage: La música está en todas partes

La pieza comenzó en el que habría sido el cumpleaños número 89 de John Cage, el 5 de septiembre de 2001. Sin embargo, las primeras notas del órgano fueron tocadas el 5 de febrero de 2003, ya que la ejecución comenzó con una pausa de varios meses, lo que refleja la opinión de Cage en torno a que el silencio también está lleno de sonido.

El teórico y filósofo musical estadounidense es probablemente más conocido por su pieza 4'33'', una partitura que instruye a los intérpretes a sentarse frente a su instrumento y no tocarlo durante un período de cuatro minutos y 33 segundos, lo que permite a los oyentes concentrarse en los sonidos de su entorno durante la ejecución.

Cage fue pionero en la idea de que la nueva música debería liberarse de las referencias musicales históricas y de las preferencias del propio compositor. Para lograrlo, compuso muchas de sus obras usando el I Ching, un antiguo libro oracular chino, y más tarde un algoritmo de computadora.

Cage fue quien convirtió la música en una forma de arte "abierto", y su enfoque poco ortodoxo del sonido todavía tiene una influencia perdurable en innumerables músicos, artistas y pensadores de hoy en día.

E incluso la gente que no está familiarizada con el compositor está fascinada por el proyecto de 639 años: "Todo mundo está interesado en las fechas, revisando correos electrónicos y las noticias, y entonces tienes a la gente haciendo algo que va más allá de su tiempo de vida, donde nada se mueve, donde el sonido no cambia mucho", señala Neugebauer. "Esa forma de lidiar con el tiempo es lo que fascina a la gente".

La pieza ofrece mucho tiempo para meditar sobre su simbolismo y significado filosófico. John Cage, que no era religioso pero encontró la inspiración en el budismo zen, ciertamente no lo planeó de esa manera; como él lo dijo de forma célebre, su trabajo fue "una exploración sin intención".